LECCIÓN No. 1  (regresar al índice)

INTRODUCCIÓN A LA EPÍSTOLA A LOS “SANTOS DE CORINTO”

PARA ESTUDIO: I Corintios 1:1-9.
LECTURA DEVOCIONAL: I Corintios 1:1-9.
TEXTO PARA MEMORIZAR: I Corintios 1:8.

PROPÓSITO

Ver la condición de los corintios y la provisión de Dios para solucionar sus problemas.

I.  INTRODUCCIÓN

A.  EL SALUDO CARACTERÍSTICO DE PABLO

     Si notamos las demás epístolas escritas por Pablo, vamos a ver que en casi todas utiliza el mismo saludo (Efesios 1:2; Filipenses 1:2; I Tesalonicenses 1:1; etc).

     Lo que expresa en cada saludo, en realidad era el deseo del corazón del apóstol.  Su saludo iba lleno de ternura y buenos deseos para estas iglesias que él llevaba en su corazón (II Corintios 7:3).

     “Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo” (v. 3).  GRACIA quiere recordarnos que todo lo que tenemos es un regalo que hemos recibido de Dios y que no merecíamos.  PAZ es la experiencia de todo corazón que por medio de la fe se ha abierto a las múltiples bendiciones de Dios (Romanos 5.1).

     “Gracia” era el saludo familiar entre los griegos y “paz” era el saludo familiar de los hebreos.  En el cristianismo, estos dos saludos se unen con un significado especial, pues es la gracia que viene de la misericordia de Dios, y la Paz que se recibe por medio de Jesucristo.


B.  UNA BUENA INTRODUCCIÓN

     No cabe duda que Pablo era un excelente escritor, y que también supo ser guiado por el Espíritu Santo.  Si notamos los primeros 9 versículos, observamos que Pablo, presenta un bosquejo de lo que trata en toda la carta.  En el versículo 2 dice: “Señor de ellos y nuestro”.  Esto anuncia el tema de la Unidad.  Cristo no sólo es Señor de unos, sino de todos.  Siempre en el versículo 2 dice: “Llamados a ser santos”.  Esto señala la pureza de la Iglesia; tema que trata en algunos capítulos, tales como el capítulo 5.  “Nada os falta en ningún don” (v. 7).  Esto nos dice que en el transcurso de la carta hablará respecto de los dones espirituales (capítulos 12, 13 y 14).  También habla esta introducción de “El día de nuestro Señor Jesucristo” (v. 8); y el capítulo 15 trata también de este tema.


II.  EXPOSICIÓN

C.  PABLO APÓSTOL (v. 1)

     Pablo comienza identificándose como apóstol, pues algunos hermanos negaban a Pablo su autoridad apostólica.  Él tenía que presentarse ante ellos en su posición de “Testigo oficial”, elegido para una tarea especial.  Así recibirían sus mensajes, no como la palabra de Pablo, sino como la Palabra de aquel que lo había llamado, o sea, con la autoridad de Cristo.

     Pablo era apóstol “Por la voluntad de Dios” (v. 1), y no porque quiso ser apóstol.  Lo más precioso de un liderazgo cristiano es que estemos seguros que Dios nos ha escogido para esto y no que nosotros mismos busquemos los cargos, o los privilegios que deseamos.  Jesús dice que toda autoridad viene de arriba (Juan 19:11).


D.  “EL HERMANO SÓSTENES (v. 1)

     Algunos dicen que este es el mismos Sóstenes que era principal de la sinagoga en Corinto, el cual fue golpeado por una turba delante de Galión, el procónsul (Hechos 18:17), que luego de esta dolorosa experiencia se convirtió.  Lo cierto es que era un hermano muy conocido en Corinto.


E.  “A LA IGLESIA DE DIOS QUE ESTÁ EN CORINTO (v. 2)

     Corinto era una ciudad conocida por su inmoralidad, sus habitantes llevaban un estilo de vida desenfrenada y pecaminosa.  Esta ciudad era famosa por su templo de Afrodita, diosa griega del sexo y la belleza, mejor conocida como Venus (su nombre romano) que contaba con más de 1000 sacerdotisas prostitutas, que eran visitadas frecuentemente por muchos marinos que todo el tiempo llegaban allí.

     En medio de esa podredumbre humana, la sangre de Jesucristo que limpia de todo pecado, había redimido a muchos corintios.  Esto nos enseña que “El brazo de Jehová no se ha acortado” y Él puede salvar al pecador, no importando el ambiente, la familia o la condición en que se encuentre.  Para eso es suficiente con que crea en el Señor Jesucristo y será salvo.

     Note que aquí no se dice la Iglesia de Corinto, sino que “La Iglesia que está en Corinto”, pues la preposición “de” significa pertenencia.  Pero esta preposición “de”, está donde dice: “A la Iglesia de Dios”.  Esto quiere decir que la iglesia es propiedad única de Dios.  Su origen es celestial, su poder es inmortal y su destino es glorioso.  Lo triste es cuando alguna persona se quiere adueñar de la iglesia.  Cuando esto sucede estamos usurpando el derecho de Dios, de ser el único Dueño de su Iglesia.

     ¿Se encontraba la Iglesia solamente en Corinto?  ¿Sólo los ciudadanos de Corinto podían ser miembros de la Iglesia?  Definitivamente no.  La iglesia existe dondequiera que hay gente que cree en Jesús el Cristo, el Hijo de Dios viviente, y que han confesado que Dios le levantó de los muertos (Mateo 16:16-18).


F.  “A LOS SANTIFICADOS EN CRISTO JESÚS (v. 2)

     En este versículo, ser santificado significa estar apartado del pecado para poder servir a Dios.  Los hermanos de Corintio habían obedecido a ese llamado de ser santos, pero no habían alcanzado la perfecta santificación (vea I Corintios 3:1).  Aquí se les llama santos indicando que habían sido separados del paganismo e incorporados en el cuerpo de Cristo que es la Iglesia.  Sin embargo, estos hermanos tenían la capacidad para alcanzar la santidad; todo era que ellos dieran lugar al Espíritu Santo para que Él hiciera esa obra en los corazones.


G.  “LA GRACIA DE DIOS” (vs. 4-5)

     Recordemos que “Gracia” es un favor o un regalo inmerecido.  Esta gracia había sido dada a los corintios abundantemente.  Contrariamente a nuestra forma de dar, Dios no es un dador mezquino (Santiago 1:5; Juan 10:10).  Pablo le dice a los corintios “porque en todas las cosas fuisteis enriquecidos” (v. 5).  El problema es que los corintios no habían logrado comprender la abundante gracia de Dios.  Y antes de agradecer a Dios por  lo que habían recibido, lo utilizaban mal.  El versículo 5 dice que fueron enriquecidos “en toda palabra y toda ciencia”.  Si vemos el comportamiento de los corintios, vamos a notar que cuando hablaban era para pelear, causar divisiones o para confundir, y su “conocimiento” había resultado en su envanecimiento (V. 8).

     Da tristeza ver que muchos hermanos hayan recibido tantos dones preciosos de parte de Dios, y los utilizan sólo para causar problemas, divisiones y discusiones.  Recordemos que un día se nos pedirá cuentas de los talentos que hemos recibido (Mateo 25:14-30).


H.  EL TESTIMONIO CONFIRMADO (v. 6)

     Los corintios habían experimentado los beneficios del maravilloso Evangelio y habían comprobado que lo que Pablo les predicaba acerca de Cristo era cierto.  “Nada os falta en ningún don” (v. 7).  Dios les había confirmado su salvación llenándoles de una capacidad especial para servir, pero lamentablemente habían utilizado mal este regalo de Dios.


I.  “CONFIRMADOS HASTA EL FIN” (v. 8-9)

     El versículo 9 dice: “Fiel es Dios”.  Esto confirma que Dios puede llevar a los corintios en victoria hasta el fin.  Este fin puede ser la muerte o la vida gloriosa con Cristo.  Los corintios habían comenzado bien, pero luego se habían involucrado en muchos problemas, poniendo en peligro su salvación.  Por eso Pablo les recuerda que Dios les puede mantener siempre en victoria, pues Él es fiel.  ¿Sería esto sólo para los de Corinto?  Por supuesto que no.  Cuando nosotros, por nuestras negligencias, nos involucramos en problemas, recordemos que con la ayuda de Dios podemos corregirnos y salir victoriosos en el nombre del Señor.


J.  “LLAMADOS A LA COMUNIÓN” (v. 9)

     Dios les llamó a la comunión con su Hijo.  Esta comunión es compañerismo y participación.  Esta palabra denota una relación personal e íntima de mutua participación con Cristo.

     Esta comunión es con Cristo, pero I Juan 4:20 dice que “Si alguno dice: yo amo a Dios y aborrece a su hermano, es mentiroso, pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿Cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?  Nuestras palabras deben ser confirmadas con lo que hacemos en la práctica.


K.  “JESUCRISTO NUESTRO SEÑOR”

     Esto quiere decir que Cristo es amor y la cabeza de la Iglesia, que es su cuerpo (I Corintios 12:12-27).  ¿Quién es la cabeza de su vida?  ¿Quién es la cabeza de la iglesia a la que usted asiste?  Si no es Cristo, la respuesta a estas dos preguntas, es que anda muy mal, y usted necesita buscar a Dios profundamente.  La cabeza de la iglesia no puede ser el pastor u otro líder humano, sino solamente Cristo.

     Notemos que en estos nueve versículos se menciona 9 veces a nuestro Señor.


L.  EL ESPÍRITU DE UN BUEN SERVIDOR, O DE UN BUEN LÍDER

1.  Tiene buenos pensamientos y deseos para su congregación (v. 3).

2.  Ora siempre (v. 4).

3.  Tiene fe que por la misericordia de Dios aquellos hermanos llegarán al fin con victoria.  El apóstol Pablo no estaba decepcionado y sin esperanza aun viendo los grandes problemas en que estaba la iglesia de Corinto, pues él confiaba en que “Fiel es Dios” (v. 9).

4.  No abandona a su iglesia cuando ve que tiene problemas, sino que los ayuda en todo lo que le es posible.

     ¡Qué todos podamos aprender del carácter de este hombre de Dios!

     Como miembros de la iglesia, debemos hacer una evaluación de nosotros mismos para determinar si en nuestra vida existen algunos problemas que afectaban a la iglesia.  De ser así, debemos pedirle perdón a Dios y arrepentirnos de esos pecados para luego caminar en una nueva vida.