LECCIÓN 12  (regresar al índice)

EL VALOR DEL CARÁCTER CRISTIANO

PASAJE PARA ESTUDIO: III Juan.
LECTURA DEVOCIONAL: I Pedro 3:8-12.
TEXTO PARA MEMORIZAR: III Juan 11.


PROPÓSITO

    Estimular a los cristianos a no escatimar esfuerzo alguno para mostrar su amor a la obra de Dios.

BOSQUEJO

I.    GAYO UN INDIVIDUO FIEL (III Juan 1-8)
A.    SU IDENTIDAD
B.    SU CARÁCTER
II.    DIÓTREFES, UN INDIVIDUO INFIEL (Vss. 9-10)
A.    EGOCÉNTRICO E INTOLERANTE
B.    ERA UN HOMBRE DE MALA CONDUCTA
III.    DEMETRIO, UN HOMBRE RESPETABLE (Vs. 11-12).
A.    ERA UN CRISTIANO APRECIADO POR LA GENTE (v. 12)
B.    LA VERDAD MISMA DABA TESTIMONIO
C.    LA AUTORIDAD ECLESIÁSTICA TAMBIÉN DABA BUEN TESTIMONIO DE DEMETRIO (vs. 12c)



“La persona piadosa desea salud física, estabilidad emocional y que la prosperidad llegue a la vida de los demás.  Las personas bendecidas de esa forma procuran recibir y apoyar a quienes sirven a Dios” (Biblia, El Diario Plenitud).


INTRODUCCIÓN

    Esta tercera carta del apóstol Juan centra su atención al redentor de 3 personajes, pero fue dirigida especialmente a Gayo, (v. 1).  En el Nuevo Testamento se mencionan cuatro personas con el mismo nombre romano.

1.    Gayo, el compañero de Pablo y nativo de Macedonia, quien fue atacado en una revuelta en Éfeso (Hechos 19:29).
2.    Gayo, un corintio que se convirtió y bautizó bajo el ministerio de Pablo (I Corintios 1:14).
3.    Gayo, un hombre de Derbe que acompañó a Pablo en su último viaje a Jerusalén (Hechos 20:4).
4.    Gayo, el cristiano ejemplar, miembro de una de las iglesias que estaban bajo la supervisión de Juan y a quien se dirige esta carta.  Veamos lo que nos enseña Dios a nosotros hoy a través de esta carta.

I.    GAYO UN INDIVIDUO FIEL (III Juan 1-8)

A.    SU IDENTIDAD

    No se puede determinar con exactitud su identidad.  Como vimos en la introducción, hay varios personajes cristianos con el mismo nombre, y uno de ellos puede ser el mismo al que se refiere Juan, pero esto no es seguro.

B.    SU CARÁCTER

1.    Por su carácter se hace acreedor del aprecio y cariño de Juan (vs. 1-2).  Juan le llama el amado, palabra que repite cuatro veces en su mensaje a Gayo (vs. 1,2,5,11).  Estas son palabras que expresan apoyo e interés por los demás cristianos.  ¿Necesitamos nosotros tener a alguien que nos apoye?  Juan también ora por su bienestar físico.  El Sabía que Jesús nunca se olvida que el hombre también tiene necesidades físicas.  Cristo puede proveer tanto para las necesidades espirituales como también para suplir las necesidades diarias que el cuerpo físico necesita.

2.    Era un cristiano consecuente, que andaba en la verdad (vs. 3-4), y el apóstol se regocija por esta razón.  Aprendamos a expresar nuestro aprecio y estímulo, no sólo nuestras críticas y censuras cuando alguien falla.

3.    Era un cristiano hospitalario (vs. 5-6).  El corazón y el hogar de Gayo estaban abiertos para compartir con los que expandían las buenas noticias del Reino de Dios.  Su consagración completa se puede ver porque tiene su bolsa y las puertas de su hogar abiertos para ayudar a los misioneros del Evangelio, misioneros que no gozaban de las ventajas que ahora gozamos en el siglo XX.  ¿Podemos aplicar los vs. 5-8 en nuestro medio?  ¿Podemos practicar la hospitalidad en estos tiempos?

“En los inicios de la iglesia, los profetas, evangelistas y maestros que viajaban («los hermanos») eran ayudados en el camino por personas como Gayo, que les daba alojamiento y comida. La hospitalidad es un arte perdido en muchas iglesias hoy día.  Haríamos muy bien en invitar a más personas a nuestra mesa: miembros de la iglesia, jóvenes, ministros itinerantes, necesitados, visitantes.  Esa es una manera activa y muy apreciada de mostrar su amor. Es más, probablemente es mucho más importante hoy. Por culpa de nuestra sociedad individualista y egocéntrica hay mucha gente solitaria que se pregunta si habrá alguien que se interese por saber si están vivos o muertos.  Si encuentra una persona sola, ¡muéstrele que usted se interesa por ella!” (Biblia, el Diario Vivir).


II.    DIÓTREFES, UN INDIVIDUO INFIEL (Vss. 9-10)

    A diferencia de Gayo, a este miembro de la iglesia llamado Diótrefes se le identifica como una persona totalmente infiel.

A.    EGOCÉNTRICO E INTOLERANTE

    Le gustaba tener el primer lugar entre los hermanos (v. 9).  Este hombre estaba más interesado en su posición que en expandir la obra de Dios.

B.    ERA UN HOMBRE DE MALA CONDUCTA

1.    Resistía la autoridad eclesiástica, apostólica.  Piense cuántos problemas hay cuando alguien no respeta la autoridad en la Iglesia.  Como puede verse en el versículo 9, Juan escribía, pero Diótrefes ignoraba estas cartas.

2.    Habló falsa y maliciosamente contra Juan.  Sin duda se burlaba de la autoridad del apóstol y trataba de desprestigiarlo para que perdiera autoridad en la Iglesia.

3.    No recibía a los evangelistas que iban visitando las iglesias con las recomendaciones del apóstol.

4.    Expulsaba de la iglesia a los que desobedecían su autoridad.  No sólo les prohibía ser hospitalarios con los predicadores, sino que expulsaba a todo aquel que lo desobedecía.  Este hombre era ambicioso.  En realidad no era cristiano, y Juan quiere confrontarlo personalmente.

PREGUNTA

¿Cuántos, así como Diótrefes, hay hoy en la Iglesia?


III.    DEMETRIO, UN HOMBRE RESPETABLE (Vs. 11-12).

En contraste con Diótrefes, Demetrio era un cristiano modelo de excelente reputación (v. 12).

A.    ERA UN CRISTIANO APRECIADO POR LA GENTE (v. 12)

    Este hombre gozaba del aprecio de la demás gente, porque vivía y practicaba las verdades que profesaba.

B.    LA VERDAD MISMA DABA TESTIMONIO

    Cuando somos confrontados por la Palabra de Dios, ¿podemos resistir a sus juicios?  No es lo que pensamos, ni lo que dicen otros, es lo que nos dice la Palabra de Dios a nosotros mismos.

C.    LA AUTORIDAD ECLESIÁSTICA TAMBIÉN DABA BUEN TESTIMONIO DE DEMETRIO (vs. 12c)

    “Y también nosotros damos testimonio...”.  ¿Qué dirán las gentes de nuestro comportamiento como cristianos?  ¿Cómo nos conocen los líderes de la iglesia?  A la luz de la Palabra de Dios, ¿cómo se considera usted?  Somos nosotros los que elegimos nuestro modo de vida como cristianos.  Lo que elegimos ser, determina lo que somos; y lo que somos, determina nuestro carácter; y de nuestro carácter dependerá nuestro destino eterno.

    En el saludo final de los versículos 13-14, Juan se despide con un mensaje de paz.  No importa la situación que nos toque vivir, en Cristo tenemos paz.  Es posible que mientras estudien esta lección, haya situaciones en su iglesia que le estén haciendo perder la calma y la tranquilidad. Un Diótrefes en la iglesia puede causar grandes problemas, pero la paz de Dios puede controlar su vida, a pesar de las circunstancias.

APLICACIÓN

          La Iglesia está compuesta por personas de toda clase social, edad, preparación, madurez cristiana, visitantes aún no creyentes, caídos, etc. Es un grupo muy heterogéneo. Además, la Iglesia es una institución abierta, porque queremos que llegue la mayor cantidad de gentes posible, porque todos son llamados a la salvación. Por ello tenemos paciencia hasta que cada uno tenga la oportunidad de decidir, de madurar, de obedecer, lo cual a veces no se logra en todos.

          Por tanto, en toda iglesia hay personas como Gayo, como Demetrio y como Diótrefes. Lo que nos toca a los que nos consideramos maduros, es tener paciencia para con los demás, serles de ejemplo y de ayuda para que alcancen el verdadero conocimiento de Cristo y fructifiquen también.

           Unos buenos consejos son los que nos da el Señor a través de Pablo en I Tes. 5:14-15: “También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos. Mirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes seguid siempre lo bueno unos para con otros, y para con todos”. Y en II Tes. 3:13-15 dice: “Y vosotros, hermanos, no os canséis de hacer bien. Si alguno no obedece a lo que decimos por medio de esta carta, a ese señaladlo, y no os juntéis con él, para que se avergüence. Pero no lo tengáis por enemigo, sino amonestadlo como a hermano”.


PREGUNTA PARA CONSIDERAR

¿Con cuáles de estas tres personas: Gayo, Demetrio y Diótrefes se compara usted, según la medida de la fe para juzgarse a sí mismo? (La respuesta désele a usted mismo en privado y pídale humildemente a Dios que lo guarde o que lo corrija, según sea el caso).

CONCLUSIÓN

    Quiera el Señor en Su infinita sabiduría ayudarnos para que, al finalizar esta lección, hayamos comprendido cuán importante es un carácter verdaderamente cristiano para ser de ayuda y bendición en la obra del Señor.

    Consagremos toda nuestra vida al Señor, nuestra bolsa y nuestros bienes.  Mantengamos ardiendo la llama del amor de Cristo entre el pueblo de Dios, y seremos prosperados en nuestras relaciones personales en la Iglesia. Tratemos, en un carácter verdaderamente cristiano, de ayudar a que la obra de Dios siga adelante.

   (regresar al índice)