Guía para Pastores y Concilios
Iglesia Evangélica Amigos
Segunda Edición -1994
Publicado por Friends Church Southwest Yearly Meeting
P. O. Box 1607, Whittier, CA 90609-1607
--Regresar al Indice de Literatura--
Indice:
Introducción
Agradecimientos
Prefacio

CAPITULO I
LIDERAZGO EN LA IGLESIA

La Necesidad de Ancianos en el Presente
Los Ancianos Atienden Necesidades
La Iglesia Necesita Ejemplos
El Cuidado Espiritual
Los Ancianos y el Crecimiento de la Iglesia
    Discusión I

II REQUISITOS PARA LOS PASTORES Y MIEMBROS DEL CONCILIO

Vidas Sin Reproche
Amor para las Personas
Ser Guiados por Dios y Tener Sensibilidad por las Necesidades
Prioridades
Un Deseo de Crecer
    Discusión II

III LA REUNION DEL CONCILIO

Los Servicios o Cultos de Adoración
Preparación para la Adoración
El Ministerio a las Personas
Presentación de Testimonios Específicamente de los Amigos.
    Discusión III

IV MEMBRESIA EN LA IGLESIA LOCAL

Miembros
Cuidado en la Recepción de Miembros Nuevos
Miembros Asociados
Miembros Afiliados
Participación Activa
Señales de Peligro
Cómo Tratar con los que se Desvían
Ser Miembro Debe Tener un Significado Importante
    Discusión IV
 

V LA TAREA DEL MINISTRO

Los Ideales o Metas de la Vida
La Vocación de la Vida
El (La) Conyuge de la Vida
Preparación para Ser Consejero
    Discusión V

VI LA IGLESIA LOCAL Y MAS ALLA DE ELLA

La Comunidad Local
Más Allá de la Comunidad Local
    Discusión VI

VII COLABORADORES DE DIOS

Un Ministerio Cooperativo
Llamando a un Pastor
El Servicio del Pastor
Evaluación Anuall
El Cambio de Pastor
    Discusión VII

APENDICE

PREGUNTAS PARA EVALUACION Y ANALISIS

SERIE I. Factores que afectan el crecimiento de la iglesia
SERIE II.  Evangelismo
SERIE III.   Adoracion
SERIE IV.  Cuidado pastoral
SERIE V.  Nuestro impacto en la educacion
SERIE VI.  Manteniendo nuestros testimonios
SERIE VII.  Ensanchando nuestras fronteras

Publicaciones en Español que creemos serán de provecho:
   1. Kelly, Mark "El Autoexamen" para miembros y el Concilio Ministerial
   2. Farmer, Samuel, "La Junta Mensual" 
   3. Fe y Práctica (Doctrina y Estatutos de la Iglesia Amigos)


Introducción  (regresar al indice)

A poner en sus manos esta GUIA, nuestro deseo es que sirva como fuente de ideas para su consideración. Las sugerencias que están escritas acá han sido probadas y halladas útiles en las Iglesias que han practicado las cosas que más les convenía. Hemos tratado de expresar algo sobre las varias fases de la administración de la Iglesia en cuanto concierne al Concilio y al Pastor. Es nuestro deseo que algo en esta GUIA le pueda servir para hacer más eficaz su trabajo en la obra.

Una guía es mayormente una fuente de ideas, no es ley ni quiere ser ley. Suplicamos su consideración de esta GUIA y sepa que va con nuestras oraciones que sea de ayuda y bendición a sus lectores para una Iglesia Amigos unida, fuerte, preparándose para la venida de nuestro Señor Jesucristo.


Agradecimientos  (regresar al indice)

Al hermano Keith Orlando Sarver, Superintendente General de la Junta Anual de las Iglesias "Amigos" de California, EE.UU. de N.A., por los años 1958-1982, autor y editor del libro "Handbook for Pastors and Elders in the Friends Church", cuyo material presentamos en esta GUIA, con unas enmiendas que consideramos convenientes para la mejor recepción entre nuestras Iglesias de habla Hispana.

La primera edición en español fue impresa y usada con éxito en las Iglesias Amigos de Centro América.

Esta Segunda edición ha sido revisada para uso en otras partes del continente Americana con la ayuda valiosa de varios hermanos, miembros de la Iglesia Evangélica Amigos de la Junta Anual del Sudoeste: Conrado Illanes, pastor, hermanos Hugo Oliva, John McNichols, Jess Meza, Alma de Oliva y la que suscribe.

Es nuestro deseo que el material aquí presentado sirva de guía para los hermanos que formarán parte en el liderazgo de la Iglesia de los llamados "Amigos". Virginia Miller, Trad.


Prefacio  (regresar al indice)

Jesucristo es la Cabeza de la Iglesia, la cual es su cuerpo. El dijo: "Sobre esta roca (la declaración que El es el Cristo, el Hijo de Dios) edificaré mi Iglesia y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella", (Mat. 16:18). Cristo fundó la Iglesia y debe ser siempre el Pastor principal de ella. Pero Cristo también da dones a personas en la Iglesia quienes pueden proveer liderazgo humano y pueden trabajar con El en equipar a los miembros de la Iglesia para las obras de servicio. Hay dones de liderazgo y dones para una variedad de ministerios, para que la Iglesia pueda llegar a ser "madura, alcanzando la plena medida de perfección hallada en Cristo" (Efe. 4:13).

Los Amigos creen en el sacerdocio de todos los creyentes, muchas veces llamado "el ministerio universal de los creyentes". Esto quiere decir que cada persona en Cristo tiene por lo menos un don espiritual para ministrar y se espera que usará tal don. Pero eso no cambia el hecho de que algunos reciban dones especiales para liderazgo en la Iglesia y son apartados o consagrados para el ejercicio de esos dones. El Nuevo Testamento habla de estas personas como ancianos u obispos, véase Fil. 1:1; Tito 1:5-9; 2:2-4 y 1ª Tim. 5:17; como diáconos, véase Rom. 16:1 y 1ª Tim. 3:8-15; como pastores maestros, véase Efe. 4:11 y 2ª Tim. 2:2.

Se supone que cada denominación ha tratado de formar su organización según el modelo neotestamentario, pero no hay una organización final y completa dada en el Nuevo Testamento. Sin embargo, hay unas frases guías que nos ayudan. Los Amigos siempre han usado los términos "ancianos", "diáconos", "pastores" y "maestros". No hay lugar acá para elaborar un estudio profundo de estas palabras. Lo que hemos hecho es enumerar algunas de las cualidades y deberes de los ancianos y diáconos (o sean todos los oficiales) y pastores como ellos funcionan en el Concilio de la Iglesia.

En la mayoría de las Iglesias Amigos los ancianos seleccionados y el pastor (o pastores) se asocian en un grupo o comité que se llama el "Concilio". Este cuerpo no constituye el grupo máximo pero se espera que dé liderazgo espiritual a la Iglesia.

Esta GUIA podría servir como base de estudio para todos los miembros de la Iglesia y los miembros del Comité de Nóminas deben repasarla cada año antes de elaborar la nómina de personas que podrían servir como ancianos.
 


CAPITULO I  (regresar al indice)
LIDERAZGO EN LA IGLESIA

Esta GUIA da por sentado la necesidad de un liderazgo encabezado por algunas personas en la Iglesia y que, bajo la dirección de Dios, el liderazgo espiritual se espera del pastor y los ancianos que forman el Concilio. Este liderazgo no es de autoridad en el sentido de dominar a la Iglesia, sino es liderazgo basado en la dirección de Espíritu Santo y en el ejercicio de los dones espirituales dados por el Espíritu Santo. Ninguna Iglesia puede ir adelante sin liderazgo espiritual y fuerte y es la responsabilidad del Concilio proveerlo.

El servicio cristiano no está limitado a los pastores y ancianos. Se espera que cada cristiano cumpla su ministerio (2ª Tim. 4:5c). Es la responsabilidad de los pastores y ancianos equipar a los demás para ello, (Efe. 4:11-16).

Elbert Russell, en su libro "The History of Quakerism" (La Historia de Los Amigos), pág. 20, en inglés, tiene una frase que nos ayuda en el estudio acerca del desarrollo del Concilio entre los Amigos. En el tiempo cuando se estaba formando la Sociedad que ahora se llama "La Iglesia Amigos", a los ministros o ancianos se les dieron el nombre "Amigos Públicos". Por muchos años los Amigos tuvieron comisiones de Ministerio y Supervisión. Este grupo consistía de ancianos, de supervisores y de ministros reconocidos que vivían en la comunidad. Siendo que la diferencia no estaba muy bien marcada entre las funciones de los ancianos y los supervisores y que estos grupos a veces llegaban a ser dominados por los ministros o pastores jubilados, se hizo un cambio en el grupo que ahora se llama el "Concilio", dejando de llamarlos "supervisores" y con un límite de no más de 6 años consecutivos de servicio en el Concilio. Ser anciano había llegado a ser un puesto de honor que continuaba hasta la muerte del hermano y esto impedía la obra de liderazgo verdadero en la Iglesia.


LA NECESIDAD DE ANCIANOS EN EL PRESENTE  (regresar al indice)

Ninguna Iglesia podrá elevarse más que el nivel de sus líderes y toda Iglesia que no responda voluntariamente al liderazgo espiritual, morirá. Dios escogió a un líder para sacar a Su pueblo de Egipto y llevarlo a Canaán. El escogió a nuevos líderes para cada generación nueva. Cristo escogió a unos para ser apóstoles. La Iglesia primitiva, también halló necesario escoger líderes. No es solamente que hay un precedente Bíblico al tener líderes humanos en la Iglesia, sino es esencial para cada congregación de creyentes, en cada generación, tener a los que son escogidos para guiarla. La autoridad máxima en cuanto a hacer decisiones queda con la Junta Mensual, pero la dirección tiene que ser dada por el Concilio.


LOS ANCIANOS ATIENDEN LAS NECESIDADES  (regresar al indice)

Recibir dones para ser anciano y ser escogido por la congregación para servir en esta manera requiere una acción responsable. El don del anciano es el de "ayudar en la capacitación y perfeccionamiento de los santos para la obra del ministerio, para edificación del cuerpo de Cristo hasta que lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a la condición de un varón perfecto, hasta alcanzar la madurez de la plenitud de Cristo", (Efe. 4:11-13). Los ancianos son responsables del bienestar espiritual de la congregación y de estimular la clase de proyección hacia la comunidad cristiana, la cual dará como resultado el cubrir las verdaderas necesidades de ésta.

Algunas son:
1º Dar vida y vitalidad a los cultos de adoración.
2º Ayudar en el cuidado pastoral de la congregación.
3º Proveer consejo a personas necesitadas, tanto dentro la membresía como a los demás de la comunidad, cuando sea oportuno.
4º Ver que no haya necesidades materiales extremas en la congregación.
5º Tratar pacientemente con la persona cuya conducta pueda traer desprestigio al nombre de Cristo y Su Iglesia; hacer todo lo posible por restaurar a tal individuo al seno de la Iglesia.
6º Tratar en armonía con los pastores y animarlos en su ministerio.
7º Ayudar a los demás miembros a descubrir y usar sus dones espirituales.
8º Hallar medios de encauzar a otros miembros en el ministerio efectivo.
9º Vigilar y guiar con amor en el mantenimiento de una vida moral firme dentro de la congregación.
10º Participar con los pastores en planear actividades para alcanzar a la comunidad.
11º Mantener viva en toda la Iglesia la responsabilidad de la completa participación en cumplir la Gran Comisión.


LA IGLESIA NECESITA EJEMPLOS  (regresar al indice)

Jesucristo es nuestro ejemplo máximo y nuestros ojos deben estar fijos en El; pero también necesitamos ejemplos que vivan entre nosotros en el poder de Cristo en el día de hoy. Predicar y enseñar son ejemplos vivos del mensaje que proclamamos. Pedro, cuando escribía a los creyentes que habían sido esparcidos por la persecución, les hizo recordar que ellos habían podido responder al sufrimiento como Jesús lo hizo, "porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo para que sigáis sus pisadas", (1ª·Ped. 2:21). Pedro también señaló a los ancianos como ejemplos para los demás de la Iglesia: "No como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado sino siendo ejemplos de la grey,"(1ª Ped. 5:3). Pablo amonestó a Timoteo, un "pastor anciano joven", a ser un ejemplo del vivir cristiano. El dijo, "pero sé ejemplo de los fieles en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza; (1ª Tim. 4:12).

Un estudio de los delincuentes nos hace ver que un elemento común en sus vidas parece ser la falta de conocimiento y amistad con personas no egoístas y sanas. Todos nosotros necesitamos conocer "santos vivos", cuyas vidas demuestren que tienen una relación muy estrecha con Jesucristo.

La vida de un anciano puede apoyar o negar sus palabras. Su vida debe ser consistentemente dominada por el Espíritu de Cristo, haciéndolo un ejemplo de lo que Dios puede efectuar en una vida totalmente rendida a El.


EL CUIDADO ESPIRITUAL  (regresar al indice)

Se ha dicho son atributos de los ancianos supervisar y cuidar los intereses espirituales de la Iglesia, sintiendo responsables por la condición espiritual de los miembros. Los ancianos deben tener interés en la atmósfera, el ambiente que hay en los cultos. Nuestros cultos de adoración deben reflejar la realidad que un encuentra en "Handbook for Elders" (Guía para ancianos), pág 5, en inglés: "En la adoración tuvimos el sentir de que algo verdadero había pasado, de que habíamos encontrado a Dios por experiencia directa, inmediata y colectivamente. Podíamos sentir la presencia del Espíritu tan definidamente como podíamos sentir la temperatura en el cuarto."

Probablemente el calor del compañerismo es la atracción más grande de una Iglesia. Este calor fue tan notable en la Iglesia primitiva que una palabra especial, (koinonía), fue usada para describirlo. Hasta el día de hoy no hay nada que tome su lugar. Es el sentir de pertenecer al grupo y de saber que todos los del mismo aprecían al individuo como persona. Todos nosotros necesitamos ayuda para resolver las dificultades y los problemas; necesitamos dirección y ánimo; necesitamos compañerismo y el sentir de ser aceptados. El cuidado espiritual quiere decir: "alguien vigila por mi espíritu." Este es el papel del anciano y del pastor.


LOS ANCIANOS Y EL CRECIMIENTO DE LA IGLESIA  (regresar al indice)

La tarea suprema de la Iglesia es propagar el Evangelio. Lo que Jesús dijo a la Iglesia primitiva acerca de extender la Iglesia es válida para nosotros aún hoy en día: "Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén." (Mat. 28:18-20).

La responsabilidad de los ancianos es ver que un ministerio efectivo hacia la comunidad esté en acción en la Iglesia. Repetimos, es aquí donde los ancianos deben ser ejemplos a los demás creyentes en compartir su fe y en participar en ministerios fuera de la Iglesia. El Concilio debe estar seguro de que los que visitan la Iglesia reciban una calurosa bienvenida; de que los hogares, los hospitales y otras instituciones y lugares donde haya gente necesitada tengan quienes les ministren; que el programa de la Iglesia tenga en su plan atender las necesidades de las personas en la comunidad. Es la responsabilidad de la Iglesia descubrir dónde hay personas que sufren y de sanarlas en el poder de Cristo. Los ancianos son personas claves en la planificación para el crecimiento de la Iglesia.

PARA DISCUSION  (regresar al indice)
1º ¿Cuán importantes son los ancianos en la vida de nuestra Iglesia?
2º ¿Provee el Concilio liderazgo fuerte y dirección clara?
3º ¿Se permite a los líderes la oportunidad de guiar?
4º ¿En cuántas de las once áreas mencionadas funcionan nuestros ancianos?
5º ¿Hasta qué punto son suplidas estas necesidades?
6º ¿Cuán generosamente está provista nuestra Iglesia con "santos vivos"?
7º ¿Son nuestros ancianos ejemplos a otros creyentes "en palabra, en vida, en amor, en fe y en pureza"?
8º ¿Siente usted la presencia de Dios en los tiempos de adoración en el templo?
9º ¿En qué maneras podría ser mejorada la "koinonía" en nuestra Iglesia?
10º ¿Hasta qué grado fomentan los ancianos un afecto profundo entre los de la Iglesia y hacia afuera?
11º ¿Está nuestra Iglesia creciendo espiritualmente y en números?
12º ¿Contiene el programa de nuestra Iglesia un plan para extender la misma, o estamos más preocupados por los de adentro?
13º ¿Juegan papeles claves los ancianos en extender la Iglesia?
 


CAPITULO II  (regresar al indice)
REQUISITOS PARA LOS PASTORES Y ANCIANOS

Cuando los miembros de cierto Concilio habían terminado el estudio del capítulo que trataba de los requisitos de los ancianos en otra edición de esta GUIA, la pregunta que hizo un anciano fue: "¿Quién, pues, puede ser un anciano?" Así debe ser. Si uno estudia cuidadosamente los requisitos para el liderazg o en la Iglesia, como se hallan en el Nuevo Testamento, descubre que los requisitos son muy altos. Tratar de rebajarlos es interferir en el plan divino. Al mismo tiempo, una persona que siente que llena todos los requisitos, probablemente no los llena. Es una paradoja extraña con la cual tenemos que vivir.

Aunque los requisitos para los pastores no son exactamente los mismos que para los ancianos, no hay diferencia en la calidad de vida espiritual que se espera. El requisito principal para uno que asumirá tan importante papel en la Iglesia, es la entrega total a Jesucristo. Lo debe conocer internamente a través de la experiencia y estar comprometido a cumplir Su voluntad. El llamado de Cristo fue "Sígueme a mí". Como lo expresó Thomas Kelly en "A Testament of Devotion" (Un Testamento de Devoción) pág. 66 en inglés, "Ser bueno, en términos ordinarios, no basta; medirnos, comparándonos con los demás, tampoco; sino es por la norma divina que no varía....Porque la vida de obediencia es una vida santa, una vida separada, una vida abnegada, cortada de compromisos con el mundo, distinta, dedicada hacia el cielo en medio de los hombres, sin mancha como las nieves en la cumbre de las montañas." Tanto los pastores como los ancianos deben ser personas transformadas antes de esperar colaborar con el Señor en cambiar a otros.


VIDAS SIN REPROCHE  (regresar al indice)

Pablo escribió a Timoteo de la calidad de vida y conducta que se espera de un líder espiritual. "Por lo tanto, es preciso que el obispo (anciano), sea irreprensible, marido de una sola mujer, moderado, sensato, de buenas maneras, hospitalario, con cualidades para enseñar, no dado al vino, ni violento, sino indulgente, amigo de la paz, desinteresado; que sepa gobernar bien su propia casa; que tenga a sus hijos en sujeción con toda dignidad. Quien no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo va a llevar el cuidado de la Iglesia de Dios? No debe ser recién convertido; no sea que se le suban los humos a la cabeza y caiga en la misma condenación del demonio. Debe gozar también de buena reputación ante los de fuera; no sea que caiga en descrédito y en las redes del diablo, (1ª Tim. 3:2-7).

¿Cómo podemos comprender y aplicar esta norma para el liderazgo en la Iglesia en nuestro tiempo? Claramente, la clave es "irreprensible". Esta palabra habla de una calidad de vida y conducta ante Dios y los hombres. Si bajamos la norma para admitir en puestos de liderazgo a aquellos cuyas vidas no son irreprensibles, desobedecemos a Dios y debilitamos a la Iglesia. Si aplicamos una interpretación que incluye solamente a cristianos maduros con dones espirituales apropiados, habremos ido más allá de lo que aquí se entiende y habremos empobrecido a la Iglesia.

Toda Escritura debe ser interpretada a la luz de su sentir original y así también debe ser su aplicación en todo tiempo. ¿Debe permitirse a una persona que ingiere bebidas alcohólicas servir como anciano? Los Amigos han dicho que "no". Hemos adoptado una norma de abstinencia total para todos los cristianos. Hemos visto los efectos destructivos del alcohol y hemos incluido esto en nuestra Fe y Práctica, "Autoexámen general", "Normas de Vida", número 6, pág. 33: ".........¿Practicas total abstinencia del uso o comercio del tabaco, narcóticas y bebidas alcohólicas?"

Hay quienes creen que las Escrituras enseñan que las mujeres no deben tener posiciones de liderazgo en la Iglesia. Los Amigos han rechazado constantemente esa idea y han tomado una posición de derechos iguales para las mujeres. Todos tendrán los mismos derechos y privilegios en la consideración de los asuntos del cuerpo y en llegar a conclusiones en cuanto al curso de acción a seguir. Los Amigos no reconocen ninguna distinción en derechos, privilegios, ni responsabilidades de los miembros por razón de sexo. Historicamente las mujeres han sido reconocidas como ministros y han servido como pastoras, evangelistas y ancianas.

Los que interpretan las Escrituras en una manera absolutamente literal y mecánica tendrán problemas serios. Tal interpretación del pasaje con que comenzamos esta sección excluiría a muchos quienes no podrán cumplir. Si un anciano tiene que tener a sus hijos "en sujeción con toda dignidad", será imposible para un soltero como para una soltera. Probablemente hubiera excluido a Pablo y a Timoteo, a quien él escribía esa carta. Es muy evidente que Dios llama a algunas mujeres al ministerio y les da dones para eso. Es nuestra responsabilidad reconocer los dones de Dios y escoger solamente a las personas que tienen el llamamiento y tales dones para servir como pastores y ancianos en la Iglesia.

El anciano no pecará a sabiendas, ni intencionalmente herirá el espíritu de otro, aunque nunca estará fuera de su poder errar en sus juicios.


AMOR PARA LAS PERSONAS  (regresar al indice)

Después de haber escrito a los Corintios acerca de la importancia de los dones, (1ª Cor. 12), Pablo dijo, "Mas yo os muestro un camino aun más excelente", (1ª Cor. 12:31b). El sigue con la sección que muestra el amor cristiano genuino. Más importante que cualquier don del Espíritu es, primero, el Espíritu mismo y después el fruto del Espíritu. Uno puede ser una persona con muchos dones y aún así no llenar los requisitos para ser anciano. Un anciano es llamado a ser un pastor bajo el Divino Pastor, un papel que requiere que sea una persona que quiere a otros. Juan 13:35 dice: "En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros". De estas palabras vino el dicho, "He aquí cómo se aman los unos a los otros". La característica más importante de una persona quien puede ser pastor o anciano es la de amor genuino. Hay tiempos cuando los pastores y los ancianos tienen que "corregir, reprender y animar"; pero lo tienen que hacer en amor genuino, si es que ministran de una manera para rescatar, para redimir.


SER GUIADOS POR DIOS Y TENER SENSIBILIDAD POR LAS NECESIDADES (regresar al indice)

George Fox dijo muchas veces: "Cristo mismo ha venido a Su pueblo." Los Amigos creen que una función del Espíritu Santo es la de guiar al pueblo de Dios hacia toda la verdad. Esta dirección puede venir directamente al individuo o a la congregación reunida. Puede venir a través de las Escrituras o puede venir por medio de una persona con una sensibilidad especial. Los ancianos deben ser personas por medio de las cuales viene esta dirección. Cuando una persona está atenta a la voz de Dios y es sensible ante las necesidades de otros, tal persona pueda ser usada para atender directamente a aquellas necesidades.


PRIORIDADES  (regresar al indice)

Los ancianos deben tener en orden sus prioridades. Si a la mayoría de los cristianos serios se les pregunta: "¿Qué es lo que tiene el primer lugar en su vida?" ellos contestarán: "Dios". Ciertamente los pastores y los ancianos deben poder decirlo de todo corazón. Pero, ¿qué es lo que quiere decir poner a Dios primero? y ¿qué ocupa el segundo lugar?

Todos sabemos que Jesús dijo: "Pero buscad primeramente el Reino de Dios y Su justicia y todas estas cosas os serán añadidas, (Mat. 6:33). Poner a Dios primero debe incluir una vida de comunión con Dios y de obediencia a Su voluntad como nos haya sido revelada. Requiere fidelidad y regularidad en la adoración, tanto en privado como con la familia de Dios. Requiere estudio en serio de las Escrituras y la práctica de la verdad en toda la vida. Todo esto es poner a Dios primero en la vida privada. Pero, ¿qué del ministerio a los demás?

En nuestros tiempos oímos mucho la frase: "Dios primero, mi familia segundo y la Iglesia tercero". Jesús no lo dijo así y no lo vivía así. El dijo que el primer mandamiento era amar a Dios con todo el ser; el segundo es amar al prójimo como a uno mismo. Por supuesto, nuestra familia tiene necesidades y nunca debemos descuidarla. Algunos pastores han estado tan ocupados con la Iglesia, como el comerciante con su negocio, que han perdido a sus propias familias. Esto no es la voluntad de Dios. Para el pastor, como para cualquier padre, la salvación y entrenamiento espiritual, cultural y moral de sus hijos es de suma importancia. Lo mismo es su posición de prestar ayuda a los necesitados alrededor.

El anciano asistirá a los cultos de adoración y sesiones de negocios y no debe salir a la carrera. Hay una necesidad de amistad y sensibilidad por las necesidades de otros. Requiere tiempo ser un anciano, pero el tiempo invertido en el Reino de Dios traerá ricos galardones.

Los ancianos deben ser también un ejemplo en el uso de las riquezas materiales. Jesús dijo: "Donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón", (Mat. 6:12). Es imposible poner a Dios primero y no ser un donador generoso para su Reino, (según su capacidad). La Iglesia Amigos por mucho tiempo estuvo económicamente incapacitada por no enseñar a sus feligreses que es un gozo tremendo dar generosamente. O el dinero es una piedra de tropiezo o una piedra que forma parte del camino de nuestras vidas y de nuestra influencia como ancianos.


UN DESEO DE CRECER  (regresar al indice)

¿Quién, pues, puede ser un anciano?" Hemos dicho: "Una persona que siente que llena todos los requisitos probablemente no los tiene." Debe haber un balance entre la humildad verdadera, el llamamiento supremo de Dios y lo que Dios puede hacer en nosotros y por medio nuestro si se lo permitimos. Un verdadero anciano es uno que reconoce que depende totalmente de Dios para obtener cualquier medida de justicia y sabe que no tiene justicia propia. Pero, también, sabe que Dios es capaz de hacer abundar toda gracia, de dar dones espirituales y de capacitar a una persona para hacer todo lo que El desea. Si otros no reconocen el don de anciano en una persona, entonces aquella persona no debe aceptar el nombramiento al puesto. Cuando otros reconocen en nosotros el don de ser anciano, no debemos negarnos a servir. Ninguno de nosotros ha llegado al nivel de perfección cristiana donde no hay necesidad de más crecimiento. Pablo escribió en unas de sus últimas cartas, después de muchos años de servicio fiel: "No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús" (Fil. 3:12).

Una de las mejores maneras para crecer en la gracia y el conocimiento de Dios, es de hacerse responsable de una tarea suya, que sabemos que no la podemos hacer solos y permitir que El la haga por medio nuestro.


PARA DISCUSION  (regresar al indice)
1º ¿Estamos interesados por el espíritu verdadero de interpretación de las Escrituras, o tenemos la tendencia de enfatizar la letra que mata?
2º ¿Cómo se vive una vida sin reproche?
3º ¿Cuál es el genuino amor cristiano para otros?
4º ¿Cómo podemos manifestar este amor?
5º ¿Dan evidencia los ancianos que Ud. conoce de ser abiertos a la dirección de Dios en la interpretación de la Escritura, el discernimiento de las necesidades de otros y la aplicación de la verdad con gentil firmeza?
6º ¿Cómo es que uno "busca primeramente Su Reino" y al mismo tiempo provee para todas las necesidades verdaderas de su propia familia?
7º Como ancianos, ¿reconocen Uds. su responsabilidad de ser ejemplos de fidelidad y lealtad a las reuniones de adoración y de negocios?
8º ¿Cómo puede alguien que tiene dones espirituales para ser anciano llegar a serlo efectivamente?
9º ¿Qué dones espirituales pueden ser incluidos en el don de ser anciano?
 


CAPITULO III  (regresar al indice)
LA REUNION DEL CONCILIO

Los ancianos y pastores pueden cumplir su tarea con más eficacia por medio de la cooperación y la consulta frecuentes. Con este propósito se ha establecido el Concilio.

El Concilio es más que un simple comité. Es un grupo escogido de personas con dones especiales, encargado del cuidado general, del bienestar espiritual de toda la congregación y del ministerio de la misma en la comunidad y en el mundo. Por lo general está compuesto desde 6 miembros, con el pastor (o pastores) o pastor láico como miembro sin voz decisiva.

Ya que creemos en lo que la Iglesia Protestante en general llama el "sacerdocio de todos los creyentes" y lo que los Amigos llamamos el "ministerio universal", la responsabilidad del ministerio nunca debe dejarse en manos de un grupo especializado. El ministerio es más efectivo cuando hay estrecha cooperación entre pastores y ancianos y un sentir verdadero de responsabilidad mutua. Nunca debe haber competencia por la "autoridad" entre pastores y ancianos, sino un reconocimiento claro de las diferencias en las funciones de unos y de otros. Los pastores, por ejemplo, raras veces son elegidos para ser presidentes o encabezar una sesión, pero su consejo se les pide en todas las decisiones mayores del Concilio.


LOS SERVICIOS O CULTOS DE ADORACION  (regresar al indice)

La reunión o culto de adoración está bajo el cuidado del Concilio. No hay una sola persona quien pueda darse cuenta de todas las necesidades dentro de la congregación. El pastor naturalmente dará más tiempo a la preparación para los cultos de adoración; pero agradecerá sugerencias constructivas para el mejoramiento, tanto del contenido como del programa, para hacer la experiencia de adoración lo más rica y significativa posible para todos.

Por lo menos una vez al año debe haber una evaluación cuidadosa de la eficacia de la adoración, con el gran deseo de obtener realidad, calor y vitalidad. La adoración debe ayudarnos a experimentar constantemente "la Divina Presencia entre nosotros". ¿Cómo podremos evaluar la experiencia de adoración?

Entre los elementos importantes de la adoración deben incluirse los siguientes:

1º Preparación para la adoración en grupo, por medio de cultivar un sentir de reverencia desde el principio hasta el fin. La adoración está "centrada en Dios" y es más que simplemente el "compañerismo de los santos".
2º Un período de adoración durante el cual haya silencio, esperando que el Espíritu de Dios hable a uno o más en la congregación. Es una oportunidad para testimonios y otras expresiones bajo la dirección del Espíritu Santo.
3º Música que exprese alabanza, adoración y oración y que encaje bien con toda la experiencia de adoración del grupo.
4º Mensajes de contenido espiritual profundo que inspiren, instruyan y amonesten.
5º Oración que sostenga a los adoradores ante Dios en petición y en un sentir de santa expectación.
6º Lectura reverente de pasajes apropiados de las Escrituras y una clara comprensión de ellos por parte del lector.


PREPARACION PARA LA ADORACION  (regresar al indice)

Si bien el culto de adoración está bajo el ciuidado del Concilio, también hay responsabilidad individual en la preparación para ese tiempo.

A. El pastor tiene responsabilidades:

En una Iglesia que tiene pastor, se espera que él venga bien preparado para compartir los mensajes efectivos de Dios. Cada culto de adoración debe haber estado en su mente y corazón por semanas, llegando a un clímax al acercarse el día señalado. En virtud de su llamamiento divino, sus dones para el ministerio y su entrenamiento especial, el pastor debe ser especialmente sensitivo ante las necesidades a las cuales él debe hablar.

Hay unas preguntas que él debe poder contestar afirmativamente:

1º ¿Estoy convencido absolutamente de la verdad de mi mensaje?
2º ¿Es tan importante que no puedo guardarlo más dentro de mí?
3º ¿He arreglado otros elementos de adoración que complementarán y darán fuerza al mensaje predicado?

El mensaje predicado debe tratar de temas oportunos y eternos. La presentación de la verdad debe ser balanceada y que consiste en todo el consejo de Dios y no una sola parte de la verdad, (Hech. 20:27).

B. El anciano tiene responsabilidades:

1º El tiempo antes del culto no debe ser un tiempo agitado, ni de carreras. Para tener un espíritu reverente y quieto debemos levantarnos temprano, con tiempo suficiente para hacer lo que nos toca, a fin de preparar nuestro espíritu para la experiencia de adoración.
2º Debemos llegar temprano y entrar al templo antes del comienzo del culto. Los ancianos pueden ayudar con al ambiente de adoración sentándose en las primeras bancas y permaneciendo en oración y en la lectura de la Palabra. Su ejemplo ayudará a los demás a hacerlo también.
3º Durante el culto nuestra actitud debe ser de oración, buscando lo que el Señor quiere decir a nosotros, o por nuestro medio, a los demás. Nosotros compartimos la responsabilidad de una adoración y ministerio eficaces.


EL MINISTERIO A LAS PERSONAS  (regresar al indice)

El cuidado pastoral de la congregación debe ser una responsabilidad compartida. Cristo siempre será el Pastor Jefe, los pastores y los ancianos trabajan unidos con Dios. Algunas Iglesias tienen un programa bien organizado de cuidado pastoral. El tamaño de la congregación determinará cuánta organización se necesita, pero el cuidado pastoral nunca se debe dejar al pastor o a los pastores exclusivamente. Cada situación necesita un trato especial, según el caso. El pastor descubrirá las necesidades que requieran dones o habilidades especiales para tratarlas. Entre su congregación o entre los ancianos habrá alguien que las puede tratar. Los ancianos perceptivos y sensitivos hallarán situaciones donde los dones y el entrenamiento de un pastor se necesita. Tanto los pastores como los ancianos deben tratar de descubrir y resolver las necesidades espirituales y los problemas personales dentro de la congregación.

El ministerio de la visitación puede ser un ministerio compartido. En muchas congregaciones, el tiempo del pastor no alcanza para todas las necesidades dentro de la membresía. No es cierto que todos los ancianos tengan el don de visitar eficazmente, pero cada anciano puede ser sensible a las necesidades y puede compartir la información que ayudará al que haga la visita.

Atención especial debe ser dada a los que visitan a los enfermos y a los que están de luto. Hay unas sugerencias que se deben seguir. Visitamos para inspirar fe y esperanza. Tenemos que tener una fe fuerte, tener una disposición alentadora y más listo a escuchar que hablar. Habrá tiempos cuando el silencio impregnado de oración ayuda más que las palabras. El tiempo de la visita debe ser corto. Es mejor errar haciéndolo demasiado corto que demasiado largo. Cuando hay una enfermedad grave, tanga cuidado de no mover la cama accidentalmente. Dé la mano solamente si el paciente extiende la suya. No hable de las enfermedades de otros. Ore si el paciente lo desea, pero nunca haga una oración larga; que sea siempre una oración específica definida.

Uno debe ser muy sensitivo cuando visita al que acaba de perder un ser querido. Aquí especialmente las palabras deben ser pocas. Es importante ser totalmente sincero. Escuche con atención, haga comentarios breves y preguntas adecuadas. No tenga pena si aparecen lágrimas, las suyas si son sinceras, o las del doliente. Las visitas los días siguientes tendrán mucho valor, porque la tristeza y la soledad serán más intensas al pasar el impacto y la tensión del acontecimiento.


PRESENTACION DE TESTIMONIOS ESPECIFICAMENTE DE LOS AMIGOS (regresar al indice)

Testimonios de los Amigos deben ser presentados por varios métodos para que lleguen a ser parte de las vidas de todos. Algunos pueden ser enfatizados en los mensajes y en las clases de la Escuela Dominical; pueden ser discutidos en grupos de jóvenes y presentados por hombres de negocios, amas de casa u otros láicos. Esto requiere cooperación.

Entre nuestros testimonios están seis:

1º El mayor es que todos pueden conocer a Dios directamente, por medio de la experiencia. Podemos tener Su Espíritu y andar en su luz. Mientras lo hacemos, somos transformados.
2º Esto es verdad porque Dios creó al hombre a Su propio imagen. Cada individuo es de valor supremo. Por eso buscamos la justicia y el bien de todos, sin distinción de raza, sexo, credo, nacionalidad o grado de inteligencia.
3º La vida es sagrada y si vivimos en el Espíritu de Cristo y seguimos Sus enseñanzas, tenemos que considerar seriamente renunciar a toda violencia y guerra como anticristianas.
4º La palabra "Quaker" es una "marca industrial" de mucho valor. Indica integridad personal incluyendo: rectitud, veracidad, un trabajo de la mejor calidad hecho honestamente. Nos oponemos a cualquier actitud que tienda a debilitar esta integridad, especialmente el deseo a recibir algo a cambio de nada.
5º Sencillez de vida. La vida con Cristo debe ser una vida abundante, pero esta vida consiste de valores mayores que los que son temporales o terrenales solamente. Tenemos interés en compartir nuestros recursos adecuadamente con otros.
6º Nuestros cuerpos son "templos del Espíritu Santo" (1ª Cor. 6:19) y no deben ser corrompidos por el alcohol, el tabaco u otros narcóticos, sino deben ser conservados en buena salud por medio de hábitos saludables y espíritus serenos.


PARA DISCUSION  (regresar al indice)
1º ¿Hasta qué grado comparten los pastores y ancianos el planeamiento de los cultos?
2º ¿Hay algo en cada reunión o culto para cada uno, incluyendo a los niños presentes?
3º ¿Cómo puede hacerse el período de adoración más significativo en que participan los que desean? ¿Comprendemos cómo es adorar en silencio?
4º ¿Cuándo es apropiado tener un testimonio en un período de silencio?
5º ¿Qué otras responsabilidades tiene el pastor en la preparación para el culto y durante el mismo?
6º ¿Cuáles son las otras responsabilidades de los ancianos en la preparación de los cultos y durante el desarrollo de los mismos?
7º ¿Cómo colaboran los pastores y los ancianos en la visitación?
8º ¿Cómo se puede mejorar la visitación pastoral?
9º ¿Qué otras recomendaciones hay para visitar a los enfermos? ¿A los enlutados?
10º ¿Dónde y con cuánta eficacia se enseñan la doctrina de los Amigos a nuestros niños y jóvenes? Dé sugerencias para presentarlos en mejor forma.
 


CAPITULO IV  (regresar al indice)
MEMBRESIA EN LA IGLESIA LOCAL

Una tarea de suma importancia para el Concilio es la lista de la membresía. Las solicitudes para membresía deben ser consideradas primeramente por el Concilio. Cualquier cambio en la clase de membresía también debe ser considerado primero por este cuerpo. Las recomendaciones para la membresía, o para cualquier cambio de la membresía de un miembro, va primeramente por escrito, del Concilio a la Junta Mensual, o al Cuerpo Administrativo de la Iglesia, si lo hay.


MIEMBROS  (regresar al indice)

Los Amigos reciben como miembros a aquellos cuya fe en Cristo como su Salvador personal se ha manifestado en sus vidas y quienes están en armonía con la verdad cristiana como la proclaman los Amigos.

Ha habido una tendencia entre los Amigos a equivocarse en una dirección o en otra en cuanto a la recepción de personas como miembros de la Iglesia. La primera equivocación es la de no tomar en serio la importancia de la membresía en la Iglesia local. La idea parece ser que lo único importante es que una persona nazca del Espíritu y así llega a ser parte de la Iglesia Universal. Si bien es cierto que esta es la consideración primordial, no debe ser la única. Si la membresía en una Iglesia local es algo importante para cualquier persona, debe ser importante para todos dentro de la confraternidad que puedan llenar los requisitos para tal membresía. Ya que el libro de los Hechos no trata específicamente de la membresía en un cuerpo local de creyentes, es claro que no había una división entre ellos, unos con más privilegios que otros. Parece que había una relación muy estrecha entre el cuerpo y ser añadido al cuerpo de Cristo era sinónimo de membresía en la Iglesia local. La expresión "añadía cada día a su número....", es una expresión común en el libro de los Hechos. Sabían quienes habían sido salvos. Se duda sobre si llenaban o no un formulario, pero es seguro que tenían una lista de miembros. Por supuesto, no había problemas de otras denominaciones como tenemos hoy en día, pero sí, había diferencia en lo que creían. Sin embargo, esto no les impedía tener comunión en Cristo. Es de interés notar que cuando el Apóstol Pablo tuvo nuevos convertidos, él establecía una congregación local. La mayoría de las cartas de Pablo, que más tarde formaron parte del Nuevo Testamento, fueron escritas a Iglesias locales, Iglesias que fueron organizadas. Es claro también que estas Iglesias fueron unidas en una confraternidad total que incluía todos los creyentes.

La membresía en la Iglesia local es importante.  A menos que sea miembro de la Iglesia local, una persona no puede participar completamente en la vida de la misma.  Ser parte del cuerpo de Cristo quiere decir tomar responsabilidades. Si una Iglesia local es una familia de Dios y lo creemos así, entonces es mejor ser miembro de esa familia en vez de ser sólo un huésped, aunque sea un huésped que pague. Si una Iglesia es suficientemente buena como para asistir a ella, para traernos a Cristo y para proveer alimento y nutrición cristiana, es suficientemente buena para que nosotros nos unamos formalmente a ella en comunión plena.

El error, al otro extremo, es cuando la Iglesia no quiere recibir a todos los redimidos en su seno. Hay personas que sienten que la Iglesia Amigos es sólo para ciertas personas, bien escogidas. Cierto es que no todo creyente se sentirá cómodo en nuestra Iglesia, pero a nadie debe negársele la membresía sólo porque no ha llegado a ser totalmente maduro en Cristo. En su mejor forma, nuestra doctrina es una manera de vida dentro del cuerpo de Cristo. Esa manera de vivir viene como resultado de una interpretación especial de la verdad cristiana. Ser Amigo evangélico (o Quaker), es estar convencido de la verdad de aquella interpretación y practicarlo. Es importante notar que nuestra Fe y Práctica pone tanto énfasis sobre la vida como sobre la fe. La unidad en la fe es importante, pero, ¿cómo podemos excluir de la membresía a aquellos a quienes Cristo ha hecho parte de Su cuerpo? La membresía en la Iglesia Amigos debe ser abierta para toda persona que pueda llenar los requisitos de la membresía y cuando un miembro nuevo se recibe, debe recibir todos los privilegios de la membresía. Es una situación trágica cuando una persona siente que está en la Iglesia pero no que es parte integral de la Iglesia.


CUIDADO EN LA RECEPCION DE NUEVOS MIEMBROS

El hermano interesado debe presentar su solicitud de ingreso en el formulario de membresía a la Junta Mensual a través del Concilio.  Es la responsabilidad del Concilio estar seguro de que los solicitantes están bien preparados para la membresía. Si bien es cierto que el ministerio de la Iglesia está al alcance de todos, la membresía es solamente para aquellos cuya fe en Cristo como Salvador personal se ha manifestado en sus vidas. Esto debe ser válido para cada Iglesia. Jesús dijo que había quienes le llamaban “Señor,” pero no practicaban lo que El enseñaba.  Una profesión de fe no basta.  Además de la profesión de fe, necesitamos convicciones, interés en otros, un deseo de crecer y voluntad de trabajar.

Todos los solicitantes de membresía, aunque vengan con Carta de Traslado de otra Iglesia Amigos, deben participar en clases de la membresía. Los aspirantes deben ser entrevistados por un comité pequeño de miembros del Concilio. Este comité debe informarse sobre cómo es su discipulado en Cristo, cuál es su comprensión de nuestra interpretación de la verdad cristiana y cuál es su deseo de tomar parte en las responsabilidades de la Iglesia. Además de recibirlos públicamente en un culto, debe haber unas personas nombradas para recibirlos dentro de la familia cristiana, visitándolos. Pueden darles literatura apropiada, incluyendo una copia de "Fe y Práctica" y un "Certificado de Membresía".


MIEMBROS ASOCIADOS  (regresar al indice)

Son miembros asociados todas las personas que, habiendo hecho pública profesión de fe en el Señor Jesucristo y cuyas vidas testifican de su unión con El, muestran interés en las actividades de la Iglesia. Esta membresía también incluye a menores de dieciséis años que llenen los requisitos.

Hay cinco maneras que se sugieren para ayudar a los padres y a sus niños:

1º Un servicio de dedicación del infante es, en realidad, una dedicación de los padres del infante y tendrá lugar a solicitud de los mismos tan pronto como sea posible.
2º Clases de entrenamiento especiales para padres jóvenes.
3º Maestros competentes y materiales adecuados en la Escuela Dominical.
4º Una clase para nuevos convertidos o para aspirantes a membresía, usando material adecuado de los Amigos.
5º Un departamento de cuna puede ser la ayuda más importante de la Iglesia. Los menores, o miembros juveniles, deben ser promovidos a miembros activos cuando hayan llenado los requisitos de dicha membresía según el Capítulo I de Fe y Práctica, "Reglas para Ser Miembros", pág. 39, párrafo 8. Si bien es cierto que los padres cristianos, los maestros de Escuela Dominical y otros de la Iglesia deben estar muy interesados en preparar a niños y jóvenes para su lugar como miembros activos, también es una gran responsabilidad que cae sobre el pastor y los ancianos.

Si un joven no ha sido preparado para ser miembro activo al llegar a los 18 años de edad, no debe seguir siendo miembro asociado. Cuando se explica que esta clase de membresía es para los niños y para los recién convertidos, los adultos no van a desear permanecer en esta categoría. Es importante notar que la Iglesia no necesariamente ha fallado sólo porque un miembro juvenil no pasa a ser miembro activo. Una decisión de recibir o rechazar a Cristo tiene que ser siempre y últimamente la responsabilidad personal del individuo.


MIEMBROS AFILIADOS  (regresar al indice)

Son miembros afiliados los que, teniendo membresía en otras Juntas Mensuales o Anuales, residen temporalmente en la localidad de la Iglesia y manifiestan el deseo de colaborar con ella. Para ser recibidos como tales, deberán presentar una Carta de Recomendación de su Iglesia de origen y llenar los requisitos y responsabilidades de la membresía activa. Tienen los mismos derechos de los miembros activos, menos voz decisiva. Esta membresía expira automáticamente, cuando el miembro se retira del lugar en forma definitiva.


PARTICIPACION ACTIVA  (regresar al indice)

La Iglesia de Jesucristo ha sido llamada para ser una fuerza en favor de la justicia en el mundo. Si la membresía en la Iglesia quiere decir algo, quiere decir que uno es parte de un equipo activo. Llegamos a ser parte de la Iglesia tanto para dar como para recibir y la persona que no llega a ser participante activa en darse a sí misma, probablemente recibirá poco.

Es una responsabilidad mayor del Concilio ayudar a los nuevos miembros y especialmente a los nuevos creyentes, descubrir sus dones espirituales y saber cómo usarlos para la gloria de Dios. Crecemos solamente mientras servimos y es la voluntad de Dios que crezcamos en toda forma en Cristo. Nadie debe ser recibido como miembro en la Iglesia si no ha tomado en cuenta las responsabilidades que implica la membresía. Pero es de igual importancia el poder ofrecer al nuevo miembro una tarea significativa.


SENALES DE PELIGRO  (regresar al indice)

Como "buenos pastores", los ancianos deben notar las señales de indiferencia o ausencia. El resultado debe ser una visita y un esfuerzo para descubrir y tratar con la causa verdadera. El Concilio mismo puede designar a cierta persona para visitar en diferentes casos. Mientras discuten sobre los indiferentes y los que se han extraviado, puede presentarse alguna información que no debe ser divulgada afuera. Si hay ancianos que no pueden controlar sus lenguas, no deben estar en el cuerpo de ancianos.


COMO TRATAR CON LOS QUE SE DESVIAN  (regresar al indice)

No debemos ignorar a los que se extravían, sino tratar con ellos. Pero, ¿qué queremos decir con las palabras "se extravían"? Ha habido tiempos cuando parecía que los Amigos se gozaban en echar fuera a los que se extraviaban; ahora se acostumbra no hacerlo, aun en casos cuando debe hacerse.

Recordamos que las personas deben ser recibidas como miembros en una Iglesia Amigos cuando han hecho su profesión de fe en el Señor Jesucristo, cuando cuyas vidas testifican de su unión con El y cuando están de acuerdo con las enseñanzas de la verdad cristiana como la tenemos entre los Amigos. Después de ser recibidas como miembros, ¿no debe esperarse que mantendrán las mismas normas que tenían cuando fueron recibidas? No hay licencia en el Nuevo Testamento para la inmoralidad, la deshonestidad, las actuaciones mundanales ni ninguna clase de pecado. El pecado abierto o conocido debe ser tratado, en privado, con la persona culpable. Si una persona, miembro, continua en pecado voluntariamente, es la responsabilidad del Concilio tratar con ella. Tratamos con los que se extravían para restaurarlos a la comunión con Cristo, al seno de la Iglesia y con cualquier persona que fue herida por sus actuaciones. Nuestro trato debe ser firme, justo y compasivo. Pero alguien dirá: "No debemos juzgar a otros". Las palabras de Jesús acerca de juzgar a otros puedan ser citadas: "No juzguéis, para que no seáis juzgados" (Mat. 7:1). Es cierto que juzgar pertenece a Dios solamente y que la Iglesia nunca debe ser ligera en desconocer a alguien; pero si la Iglesia es competente para decidir quién debe ser aceptado como miembro, también debe aceptar la responsabilidad de tratar a los miembros que traen reproche al nombre de Cristo y quienes deshonran a la Iglesia. Dios le dijo a Samuel (1º Sam. 16:7) que nosotros no podemos ver sus motivos. Pero, Pablo reprendió a la Iglesia de Corinto por permitir que ciertos casos quedaran en ella sin ser tratados (1ª Cor. 5:1-6:10). Debemos juzgar el pecado visible, con amor y comprensión.


SER MIEMBRO DEBE TENER UN SIGNIFICADO IMPORTANTE  (regresar al indice)

Si tratamos con más cuidado al recibir personas como miembros habrá menos necesidad de tratar con miembros inactivos. Es inevitable, sin embargo, que algunos miembros lleguen a ser inactivos. Cuando esto pasa y cuando la Iglesia ha hecho todo lo posible por restaurar a tal persona para que participe de nuevo en la vida de la misma, debe terminar su membresía.


PARA DISCUSION  (regresar al indice)

1º ¿Por qué es importante la membresía en la Iglesia local?
2º ¿Quién debe ser recibido como miembro?
3º ¿Hay algunos dentro de nuestra Iglesia que tienen razón de sentir que son de menos importancia en ella porque sus padres no fueron de los Amigos o porque no vienen de nuestra Iglesia o porque no son de cierto país o raza?
4º ¿Qué estamos haciendo para animar a los miembros asociados a llegar a ser miembros activos?
5º ¿Tenemos adultos todavía como miembros asociados? ¿Qué podemos hacer para remediar esto?
6º ¿Tenemos el cuidado de tratar con prontitud con los que se extravían?
7º ¿Cuántos tenemos todavía en la membresía cuyas vidas no llenarían los requisitos si tuvieran que ser recibidos como miembros ahora?
 


CAPITULO V  (regresar al indice)
LA TAREA DEL MINISTERIO

    En el Prefacio de esta GUIA, su atención fue llamada al pasaje en Efesios acerca de los dones.  Hablábamos de dones de liderazgo y que estos son para los pastores y ancianos, directamente.  Pero hay otros dones también.  Hemos mencionado el concepto del ministerio universal e indicado que todos los creyentes han recibido dones espirituales.  Una meta importante de la Iglesia es la madurez de los cristianos.  Otra es cooperar con Jesucristo en suplir las necesidades humanas.  Una función especial de los pastores y ancianos es equipar a todos los miembros del cuerpo para el ejercicio del ministerio al cual han sido llamados.  La carta a los Efesios habla de esto: “a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio” (Efe. 4:12).

    Los pastores y ancianos deben ser especialmente muy sensibles para descubrir los dones de Dios en los demás y para ayudarlos a desarrollar y usar los mismos.  Dios sigue llamando a personas a ministerios especializados y los aparta para ministrar así.  Los jóvenes, especialmente, necesitan ayuda para descubrir sus dones y para decidir qué es lo que Dios los llama a hacer.  Hay por lo menos tres decisiones grandes que la mayoría tiene que hacer mientras son bastante jóvenes.  Ellas son: (a) las metas de la vida o sean sus ideales; (b) su vocación; (c) la persona con quién se casa.  Mucho del esfuerzo de la Iglesia debe ser dirigido hacia el primero.  Los pastores y ancianos particularmente pueden ayudar con los otros dos.  Ahora vamos a considerar brevemente esta tres decisions.


LOS IDEALES O METAS DE LA VIDA  (regresar al indice)

    Cuando uno llega a ser una nueva criatura en Jesucristo, adquiere pronto un nuevo patrón de vida.  Lo hallamos en las palabras de la carta a los Efesios: “Sed imitadores de Dios, como hijos amados y andad en amor, como también Cristo nos amó y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante” (Efe. 5:1,2).

    La conversión a Cristo es solamente el principio y cada creyente nuevo tendrá que cambiar la dirección de su vida y sufrir una reorientación de mente y propósito.  Nuevos ideales y metas no siempre ocurren así no más.  Una tarea grande de la Iglesia es ayudar a cada creyente nuevo a ver que toda su vida debe seguir el modelo de la vida de Cristo y también descubrir lo que esto quiere decir.  Lo que uno ES es más importante que lo que uno HACE.  Pero, lo que uno hace con su vida ayudará a determinar lo que uno es.  Esto nos trae a la segunda decisión importante.


LA VOCACION DE LA VIDA  (regresar al indice)

    Queremos enfatizar lo suficiente el hecho de que Dios da dones a cada persona salvada.  Estos dones nos son dados para que podamos cumplir nuestra vocación en esta vida.  Por eso es muy importante que los dones de una persona sean identificados temprano en su vida espiritual para que ellos les ayuden a determinar qué carrera seguir.  El discípulo de Cristo no escoge su vocación tan facilmente como la descubre.  Somos escogidos por Dios no solamente para ser salvos sino también para ministrar.  Nuestros dones son para el bien de otros.  Nos toca a nosotros descubrir nuestros dones y así identificar nuestro llamamiento.  Aquí es donde el anciano sensitivo o el pastor puede ser de mucha ayuda al nuevo cristiano para ayudarle a descubrir lo que Dios ha escogido como vocación para él.  Veamos una ilustración.

    Un joven, casado y también creyente nuevo, comenzó a sentir lo que él pensó era un llamamiento al ministerio pastoral.  Pero, no estaba seguro.  Parecía que Dios le guiaba, pero, ¿cómo podría estar seguro?  Estaba totalmente sin experiencia en los caminos de Dios y había muchos factores negativos.  Toda su vida había vivido sin pensar en Dios.  Había sido un estudiante no muy bueno y tenía solamente la educación secundaria.  Había terminado su educación formal seis años atrás y no tenía fondos para seguir estudiando.  Era cierto que no tenía razones bien fundadas para creer que Dios quería que estuviera en el ministerio pastoral; sin embargo, el llamamiento persistía.  ¿Era ésta la dirección de Dios?  El buscó a una anciana quien era también su maestra de la Escuela Dominical.  Comenzó a compartir con ella sus pensamientos que parecían contradecirse y recibió una respuesta inmediata.   “Sí,” dijo ella, “Dios me ha dicho que usted tiene un llamamiento al ministerio.”  Aquí estaba lo que le aseguraba su corazón.  Vez tras vez tenía otra cosa para confirmarle, a través de los años, cuando venían dudas.  Esta misma anciana fue de gran ayuda para muchos jóvenes en la pequeña congregación.

    Pero no siempre llama Dios a una persona a una vocación en forma tan clara y directa.  Un anciano, como también el joven, puede necesitar una pauta práctica a seguir.

Aquí entonces, hay algunas preguntas claves en cuanto a la selección de una vocación:

1º  ¿Es esta vocación necesaria y de valor a la humanidad?
2º  ¿Tiene habilidades el creyente para esta vocación, o sería un fracaso?
3º  ¿Hay muchas personas en esta vocación, tantas que sería difícil conseguir trabajo?  ¿Será una vocación que podría continuar a través de los años?
4º  ¿Es éste el llamamiento de Dios para esta persona?

    En la preparación para la vida adulta, los jóvenes deben ser animados a asistir a escuelas, colegios y universidades, pero siempre a asistir a la Iglesia Amigos en la misma ciudad.  Su pastor debe mandar la dirección del joven al pastor en la ciudad quien debe prepararle ambiente entre la Sociedad de Jóvenes y la clase de Escuela Dominical y de incorporarle en toda actividad posible en la Iglesia.  El joven que estudia necesita mucho cuidado para equiparle a ser vencedor de las tentaciones que se presentan a diario.  Los que no están en su casa necesitan más ayuda.  Los hermanos de la Iglesia podrían proveer cuartos para los estudiantes y así tendrán aún más apoyo en este tiempo tan importante de sus vidas.

    Hemos dicho que Dios sigue llamando a personas para ministerios especializados.  Cuando un joven muestra un don genuino para el ministerio, puede ser que Dios lo llame a una vocación en una Iglesia o en otro país como misionero.  Debe haber quienes pueden aconsejarlo a determinar la voluntad de Dios en esto.  Si es genuino el llamamiento a un ministerio especializado, el pastor y los ancianos deben estar enterados de aquello y deben guiarle para que sepa cómo prepararse y para que llegue a ser reconocido como ministro.

    Debemos reconocer la verdad de que no todos los que tienen dones son llamados a un ministerio directamente en la iglesia y que una vocación en la Iglesia no es más importante o más sagrada que cualquier otro llamamiento de Dios.  Se necesitan personas bien preparadas y con dones en otras vocaciones para que participen en toda forma en la vida del ministerio de la Iglesia.  A veces un llamado a la consagración se puede creer que solamente es para una vocación en la Iglesia.  Feliz es aquel joven que ha recibido ayuda para conocer la diferencia antes de equivocarse mucho en prepararse para una vocación que no es suya.  Muchos que comenzaron a prepararse para el ministerio y no lo terminaron, nunca debieron haber comenzado tal carrera.


EL (LA) CONYUGE DE LA VIDA  (regresar al indice)

    A una joven esposa, misionera, se le oyó decir: “Dios me llamó a ser misionera años antes de casarme. Yo voy a trabajar como misionera porque Dios me llamó, no solamente porque mi esposo va.”  Cuán afortunados serán los dos.  Las mujeres tienen un llamamiento de Dios igual como los hombres.  La vocación puede ser como ama de casa, científica, doctora, misionera, o una de muchas otras vocaciones.  Lo que es de suma importancia es que lo sepa antes de casarse.

    Creemos que el casamiento es una relación sagrada entre dos personas que verdaderamente se aman, se confían sin reserva y valientemente se aceptan con buena fe.  Tal casamiento es honrado y bendecido por Dios como el cumplimiento de su suprema voluntad para el hombre y la mujer, quienes, entre toda su creación, llevan la imagen divina.

    La institución del matrimonio está en peligro hoy en día.  Falta de control de los padres, sexo antes y fuera de los límites del matrimonio y aun, matrimonios “para ver si son compatibles”, forman parte de nuestro diario vivir en el mundo pagano de hoy.  Nuestros jóvenes necesitan de otros adultos, además de sus padres, para que sean ejemplos para ellos y quienes están listos para dar consejos comprensivos y sabios.  Clases sobre el noviazgo y matrimonio pueden ayudar; pero más que esto se necesita. Tiene que haber alguien de entre los adultos de la Iglesia que pueda ayudarlos, alguien a quien ellos espontáneamente busquen para consejo.  Probablemente esto no ocurrirá sin que primero haya establecido una relación de confianza antes de presentarse una necesidad.  Cuando una persona joven hace una elección no sabia, de un novio o novia y no recibe ayuda durante el noviazgo, sino llega al pastor para hacer arreglos para su matrimonio, muchas veces es demasiado tarde para ayudarles.

    Las parejas recién casadas entran a un mundo nuevo.  Hay muchos ajustes que hacer y la Iglesia debe estar lista a ayudarlos con consejo oportuno.  La vida del hogar cambia rápidamente.  La Iglesia debe proveer clases sobre el hogar cristiano y debe haber visitas a los hogares por parte de los pastores y los ancianos.

Aquí hay unos consejos para hacer durante estas visitas:

1º  Muestre su interés en ellos; muéstrelo usando sus nombres, incluyendo los nombres de los niños.
2º  Sepa escuchar.  Haga preguntas apropiadas, pero no se meta en cosas que no le incumben.
3º  Déjeles alguna convicción propia, positiva, personal que les sea de ayuda.  Sobre todo, que sea sincera.
4º  Evite mostrar que tiene prisa, pero no se quede allí mucho tiempo.
5º  Si nota algún problema o dificultad, trate de averiguar qué es y si puede usted ayudar.  Y ayude.  Si no está a su alcance, trate de hallar una manera para que otro les ayude.

    La visitación en las casas provee oportunidades excelentes para dar enseñanzas informales.  Se pueden discutir algunas cosas en lo privado de la casa los cuales algunas parejas no sienten libertad de discutir en público o en una clase.  El pastor que ha llegado a ser “demasiado profesional” en sus visitas, ha perdido una de las oportunidades mejores para aprender y enseñar a los suyos.  Hay lugar para aconsejar en la oficina del pastor, pero esto no es un sustituto para la visitación en el hogar.  De todos modos, uno que visita debe guardar la confianza del otro y no debe salir a divulgar lo que se le dijo.  Una palabra descuidada puede deshacer todo el éxito que hubiera alcanzado en la visita.  Para un miembro, oir desde el púlpito una parte de una plática que tuvo en confianza con el pastor, es algo imperdonable.

    Las finanzas personales o familiares parecen ser el problema más grande al que se enfrentan las familias nuevas.  Las entradas manejadas con sabiduría ayudan a la estabilidad espiritual, mientras que las presiones de finanzas mal administradas contribuyen a un sentir de inseguridad.  Dentro de la membresía de casi cada Iglesia hay individuos con el don de administrar finanzas.  Si amamos a los otros miembros del cuerpo, trataremos de ayudarlos donde necesitan más ayuda.


PREPARACION PARA SER CONSEJERO  (regresar al indice)

Las personalidades seriamente enfermas, los hogares al borde del divorcio y algunas otras dificultades, necesitan ayuda profesional. Muchas veces, el problema es espiritual. El cristiano interesado que tiene voluntad de escuchar, de aprender y de seguir la dirección del Espíritu Santo, puede suplir las necesidades en una manera sorprendente.

Mientras algunas personas tienen un don especial de discernimiento, todos los que desean aconsejar deben ser bien capacitados para esta tarea. La Iglesia debe tener algunos libros buenos sobre este tema para el uso de los ancianos. Puede ser que el pastor desee entrenar a algunas personas para ayudar en la tarea de aconsejar. El podría invitar a un consejero cristiano, profesional, para ayudar a entrenar a los que tienen el don de este ministerio. Demasiado del tiempo del pastor se ocupa en sentarse para aconsejar a las personas. Si él pudiera compartir esta tarea con otros, todos aprovecharían más (Exo. 18:13-26).


PARA DISCUSION  (regresar al indice)

1º ¿De quiénes reciben nuestros jóvenes consejos acerca de su vocación y de las cosas entre las cuales ellos deben escoger?
2º ¿Tenemos personas en la Iglesia que llenen los requisitos para aconsejarlos en este asunto? ¿Los estamos usando?
3º ¿Cuántos de nuestros jóvenes han contestado un llamamiento a una vocación en la Iglesia durante los últimos 5 años?
4º ¿Cuán eficaz diría usted que es nuestra Iglesia en equipar a los miembros para su ministerio?
 
 


CAPITULO VI  (regresar al indice)
LA IGLESIA LOCAL Y MAS ALLA

El Sr. John V. Taylor ha dicho: "La tarea central de la Iglesia es la propagación del Evangelio." De allí, él explica,en Church Growth Bulletin, (Boletín de Crecimiento de la Iglesia, Tomo VII, Número 2, en inglés, lo que quiere decir. "Propagar el Evangelio es pasar de persona a persona y de lugar a lugar una declaración de quién es Jesucristo, una fe en Su poder de salvar, de Su pertinencia en el mundo de hoy y la práctica de su modo de vivir en la confraternidad corporal que El creó."

El Evangelio se propaga por medio del testimonio personal y en grupo, por medio del evangelismo en la localidad y más allá de ella y por nutrir y hacer madurar a los creyentes. No es simplemente predicar el Evangelio. Propagar el Evangelio, según la definición antes dada, incluye la práctica de la fe cristiana en la comunidad de creyentes, en la comunidad inmediata y en el mundo. Esta es una fe cristiana que abarca a todos. Concierne tanto al individuo, como a la familia y a la sociedad.


LA COMUNIDAD LOCAL  (regresar al indice)

Hemos dicho que la Iglesia debe tener interés en la comunidad local. Debe tener interés en propagar el Evangelio en la comunidad y en extenderse. Dios tiene por objeto que su Iglesia crezca porque es por medio de ella que viene la transformación tanto al individuo como a la sociedad.

La Iglesia existe para ministrar y es la responsabilidad del Concilio ver que la misma cumpla su misión en la comunidad local, en el estado, en la nación y en el mundo. Una Iglesia centrada en sí misma, como una persona egoísta, no puede tener buena salud. El ministerio, o comienza en la comunidad local o no comienza.

Este ministerio se concentrará en extender la Iglesia, pero también tendrá interés en cada aspecto de la vida de la comunidad. Debe haber interés en la calidad de la educación, del buen manejo del centro educativo. Esto se hace siendo activo en la organización de padres de familia en las comunidades. También debe haber interés en el bienestar general y el progreso de la comunidad. Todo lo que concierne la comunidad es de interés a Jesucristo y debe ser de interés a su Iglesia. Es muy importante mantener las prioridades en orden. Ninguna Iglesia es completamente cristiana a menos que haya interés en los males sociales, como también en los individuos pecadores; pero ninguna Iglesia será eficaz para transformar a la sociedad a menos que tenga como su prioridad primera la conversión del individuo. Aunque hay algunas evidencias de que está pasando de moda pensar que la Iglesia o ministra a la necesidad del individuo espiritualmente o a las necesidades sociales sin mezclarse lo uno con lo otro, todavía hay quienes no comprenden que la función primordial de la Iglesia es un ministerio espiritual. Es un hecho que las Iglesias conservadoras que están creciendo tienen impacto sobre los males sociales de la comunidad. Es la responsabilidad de los cristianos vivir según el modelo dado tan claramente por Jesús en el Sermón del Monte, pero solamente una persona que está controlada por el Espíritu Santo puede vivirla.

Los Amigos siempre han creído que todo lo que es de la vida es sagrado y no han tratado de hacer divisiones artificiales entre lo sagrado y lo secular. Reconocemos la existencia de la mente secular, pero sabemos que esto no es según la voluntad de Dios. Somos llamados a ministrar a la persona entera y a la comunidad entera, siendo la luz del mundo y la sal de la tierra. El pastor debe tener libertad de cooperar en las actividades de la comunidad y las organizaciones, pero no debe esperarse que él solo "represente" a la Iglesia.


MAS ALLA DE LA COMUNIDAD LOCAL  (regresar al indice)

Es poco lo que la Iglesia local puede hacer fuera de su comunidad, a menos que sea parte de una organización más grande. Los primeros Amigos organizaron lo que fue conocido como las juntas trimestrales y juntas anuales a fin de poder propagar más efectivamente el Evangelio. Creían que tenían un mensaje para todo el mundo y comenzaron a formar las organizaciones más grandes para compartir el mensaje más eficazmente. Comenzando en Inglaterra, las juntas anuales fueron formadas dondequiera que los Amigos fueron con su mensaje. El propósito no era simplemente organizar, sino que la organización fuera un instrumento para extender la Iglesia en una manera más eficaz. Pocas Iglesias locales pueden llevar a cabo un ministerio de mayor escala sin ser parte de una organización más grande.

Algunas Iglesias locales han podido organizar nuevas Iglesias en comunidades circunvecinas, pero hallan más fácil cooperar con otras para más eficacia. Otros proyectos como los de campamentos, construcción de posada y otros servicios, pueden llevarse a cabo entre varias Iglesias. La Iglesia local debe, entonces, cooperar en gran escala con la organización mayor, proveyendo líderes para ayudar a dar dirección y para enfocar mejor los esfuerzos y ministerios para la extensión. El Concilio debe estimular la participación de los pastores en los asuntos de la organización mayor y deben estar listos para prestar su servicio en comités y comisiones fuera de la Iglesia local. La organización de las Iglesias no tendrá un nivel más alto que el de los líderes que le prestan su ayuda desde las Iglesias locales.

La Iglesia verdadera de Jesucristo es un cuerpo. Lo que concierne a una parte del cuerpo debe ser de interés a las demás partes. Al comparar las partes individuales del cuerpo humano con los miembros del cuerpo de Cristo, Pablo lo dijo así: "Si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él y si un miembro recibe honor, todos los miembros con él se gozan." (1ª Cor. 12:26). Debemos buscar la mayor cooperación posible con cada una de las otras partes del cuerpo de Cristo. La tarea es demasiado grande para cualquiera Iglesia o denominación sola.


PARA DISCUSION  (regresar al indice)

1º ¿En qué grado cooperamos con otras organizaciones en nuestra comunidad?
2º ¿Cómo podemos mejorar nuestras relaciones dentro de nuestra denominación?
3º ¿Tenemos nuestras prioridades en buen orden?
 
 


CAPITULO VII  (regresar al indice)
COLABORADORES DE DIOS

Siempre ha sido difícil para la Iglesia y para los pastores mantener el papel del ministro en la perspectiva correcta. En algunos casos, al ministro se le exalta hasta más de la cuenta. En otros casos se le considera como un empleado. Aun en la Iglesia primitiva había problemas en cuanto a cuál líder seguir. Algunos eran seguidores de Pablo, algunos de Apolo, algunos de Pedro y otros de Cristo. Pablo hizo un gran esfuerzo para corregir la situación cuando insistió en que todos los líderes eran colaboradores de Dios y que Dios solamente era quien debía de ser exaltado y adorado.

Como colaboradores de Dios, los pastores y ancianos deben funcionar en armonía para que Dios pueda traer crecimiento a su Iglesia. Es natural que la Iglesia busque en sus pastores el liderazgo. Si un pastor no es un líder en la Iglesia, probablemente está equivocado en su vocación. Pero, habrá ancianos con dones de liderazgo también; por lo cual debe haber una búsqueda unida de la voluntad de Dios en su Iglesia.

En algunas Iglesias el pastor tiene miedo de los ancianos; en otras, los ancianos parecen tener como su única función la de criticar al pastor y hasta su familia. Pero, si los pastores y los ancianos pueden verse el uno al otro como a colaboradores de Dios, cada uno cumpliendo con el llamamiento de El, será posible vivir y trabajar en armonía el uno con el otro.


UN MINISTERIO COOPERATIVO  (regresar al indice)

Un buen anciano debe estar interesado en ver que el tiempo del pastor se guarde para cosas importantes; que sólo se espere lo razonable de la esposa del pastor y de sus hijos; que el salario sea suficiente; que un día de cada siete lo tenga sin compromiso para su descanso y que haya un período de vacaciones para el pastor cada año.

Unos asuntos importantes que necesitarán la consideración frecuente y conjunta del pastor y el Concilio son:

1º Visitas sugeridas para el pastor y uno de los ancianos.
2º Un programa cooperativo de evangelismo de casa en casa.
3º Sesiones para señalar metas y planeamiento.
4º Información acerca de ciertos casos de necesidad.
5º Sugerencias acerca de los sueldos.
6º Areas de fricción e indicación de problemas que estén por surgir y que deben ser tratados con calma e individualmente.

Donde hay amor mutuo, respeto y honor y donde se trabaja en conjunto para el bien de todos, será posible que un pastor tenga un pastorado más largo, más eficaz y más satisfactorio. Si vienen diferencias, hay que tratarlas abierta y honestamente, haciendo todo lo posible por resolverlas con prontitud.


LLAMANDO A UN PASTOR  (regresar al indice)

Cuando parezca que es tiempo para un cambio de pastor, es la responsabilidad del Concilio tomar la iniciativa en la búsqueda del liderazgo pastoral. La sección "Llamamiento del Pastor por una Iglesia" (Fe y Práctica, Capítulo II, pág. 61, párrafo 31) dará los pasos a seguir.

Algnas sugerencias son:

1º Al buscar a un pastor, busque a uno que pueda trabajar en armonía con su Iglesia por varios años. Hay unas excepciones, pero parece ser que las Iglesias que crecen han tenido almismo pastor por varios años. Las Iglesias deben animarse a seguir con el mismo pastor cuando ven que ha efectuado un buen ministerio por uno, dos o más años.
2º La decisión de recomendar a cierto pastor nunca debe ser hecha a la ligera, sino solamente después de mucha oración.
3º Cuando consideren como posible aspirante, se debe investigar lo siguiente:
    a. La vida cristiana y experiencias del candidato y de su familia.
    b. Su habilidad para trabajar bien con otros.
    c. Resultados de su trabajo en otras Iglesias.
    d. La cantidad y calidad de su trabajo pastoral.
    e. Experiencia, educación y preparación.
    f. Capacidad de liderazgo en cosas administrativas.
    g. Credo teológico.
    h. Habilidad de comunicar el mensaje de Dios eficazmente.
4º Los arreglos financieros deben ser dirigidos por el Concilio y aprobado por la Junta Mensual. (véase Fe y Práctica, Capítulo II, Pág. 64, párrafo 37.)


EL SERVICIO DEL PASTOR  (regresar al indice)

Los primeros meses de un pastorado es un tiempo de conocimiento mutuo, tanto el pastor a su congregación y la comunidad como para ellos a conocerle a el y a su familia.

Considere estas sugerencias:

1º Cuando un pastor comienza su período de servicio en una Iglesia, él debe conocer a la gente lo más rápido y mejor posible. No debe apresurarse a sugerir cambios en el manejo de la Iglesia. El está en la Iglesia para servir a la comunidad, pero también debe tener cuidado al proponer cambios allí. Puede ser que haya razones por las cuales lo hagan así. Descubra las razones y los cambios pueden hacerse en cooperación con los demás.
2º El pastor debe guardar como confidencial toda información que le sea dada acerca de los problemas individuales y tener cuidado de no chismear ni escuchar chismes. En esto, él debe tener cuidado de ser imparcial, no tomando una parte en contra de otra, si existen facciones en la Iglesia.
3º A la vez que mantiene la dignidad de su alto llamamiento, el pastor debe ser amistoso y comprensivo, dando atención a la cortesía, el aseo y la cultura, sin formalidad o frialdad.
4º El pastor debe guiar sin dominar o imponerse. Es un líder de un equipo, equipando y preparando a otros para su ministerio.
5º Si hay personas en la Iglesia que siempre están insatisfechas con los pastores, anime a los ancianos a tratar con ellos para que prevalezca la armonía.


EVALUACION ANUAL  (regresar al indice)

1º Debe haber una evaluación, por lo menos anualmente, entre el Concilio y el pastor, de la obra que han hecho juntos. Sería bueno si pudieran irse a otro lugar donde estar a solas por un día o más para orar, discutir y hacer planes. Puede ser recomendable incluir a otros líderes de entre la membresía en esta reunión.
2º Cuando se trate de evaluar el servicio de su pastor, debe ser a solas, sin el pastor. Esta evaluación es con el propósito de hacer más efectivo el ministerio; no debe ser un tiempo para culpar a nadie. Luego, lo llamarán y presentarán los puntos positivos y negativos, todo en un espíritu de amor y proseguirán en una discusión con el fin de mejorar todo al servicio de liderazgo en la Iglesia, tanto el liderazgo del pastor como de los presentes, recordando que son los que guían a la congregación hacia una vida madura en Cristo.

Hallará en el apéndice de esta GUIA preguntas que puedan ayudarles en su estudio.


CAMBIO DE PASTOR  (regresar al indice)

Aunque se procura que se deben tener pastorados más largos, vendrá el tiempo cuando haya necesidad de un cambio; puede ser que el actual pastor ya se jubila. Un cambio pastoral no es necesariamente una indicación de fracaso de parte de la Iglesia o del pastor. Puede ser todo dentro del plan de Dios. Si alguna vez hay necesidad de practicar la ética cristiana de parte del pastor y la Iglesia, es en los arreglos de un cambio pastoral. Salvo que un pastor y su familia dejen un buen testimonio en la comunidad cuando salen, se hacen daño a sí mismos y la influencia de lo bueno que hayan hecho para otros quedará nula. Es igualmente importante que la Iglesia muestre amor cristiano en cada aspecto de su trato en el cambio.

Considere estas sugerencias:

1º Aunque no es bueno que haya cambios en el pastorado por cosas mínimas, si aún hay una minoría considerable que siente la necesidad de un cambio, el pastor, sabiéndolo, debe entregar su renuncia en vez de "hacer una campaña para quedarse".
2º Durante su período de servicio, el pastor debe haber evitado tener deudas, si es posible. Es mejor salir habiendo pagado todas las deudas, aunque haya sido necesario prestar fondos para hacerlo.
3º Habiendo dejado un pastorado, el ministro debe evitar regresar a esa Iglesia a efectuar un servicio, a menos que el pastor actual tenga parte en el mismo servicio. Si regresa, debe tener cuidado de no meterse en los asuntos de su pastorado anterior. Esto debe incluir cartas o conversaciones que tenga con miembros de esa congregación.
4º Un pastor nunca debe hablar en mal de uno que antes fue pastor, ni de uno que lo reemplazó, ni de ningún otro ministro.
5º En caso de que haya decisión de un cambio de pastor, tanto el pastor como la Iglesia debe avisar lo más pronto posible. Así quedan protegidos los intereses tanto del pastor como los de la Iglesia.
6º La Iglesia y el pastor deben mantener un espíritu cristiano y armonioso después del aviso de un cambio. Publicar las faltas de la congregación o del pastor herirá a ambos. El amor debe ser la base de toda relación dentro de la Iglesia.


PARA DISCUSION  (regresar al indice)

1º ¿Cuál ha sido el promedio de tiempo de los pastorados en nuestra Iglesia durante los últimos 20 años? ¿Está cambiando ese ritmo?
2º ¿Es nuestro ministerio verdaderamente un ministerio cooperativo, o está dominado por un pastor o por uno o más ancianos?
3º ¿Han sido trágicos los cambios pastorales en nuestra Iglesia? Si así ha sido, se han explorado las razones y se han corregido las condiciones para que eso no ocurra otra vez?
4º ¿Son constructivas y positivas nuestras reuniones de evaluación?
5º ¿Estamos revisando con cuidado las necesidades financieras de nuestro pastor y su familia a lo menos una vez al año?
 


APENDICE  (regresar al indice)

PREGUNTAS PARA EVALUACION Y ANALISIS DE LA IGLESIA

SERIE I. FACTORES QUE AFECTAN EL CRECIMIENTO DE LA IGLESIA

1º Una Iglesia que sea dinámica necesita un espíritu misionero y un mensaje. ¿Cuál es nuestra misión? ¿Cuál es nuestro mensaje?
2º ¿Cómo es el ambiente dentro de toda la congregación? ¿Es de compañerismo y confraternidad?
3º ¿A qué grado hemos cambiado y adaptado nuestros métodos para satisfacer las necesidades del mundo actual?
4º ¿Es nuestra organización eficiente, haciendo uso efectivo de las personas?
5º ¿Cuán competente, adecuado e inclusive es el cuidado pastoral de la membresía?
6º ¿En qué maneras demuestra nuestra Iglesia el deseo de alcanzar a otros para Cristo y la Iglesia?
7º ¿Cuál es la calidad de nuestro liderazgo y cuántas personalidades cristianas atrayentes que muestran gran capacidad tenemos en la Iglesia?

SERIE II. EVANGELISMO

1º Describa el plan de evangelismo de su Iglesia y cómo incluye los cultos, la visitación de todo el año, la Escuela Dominical, el ministerio de aconsejar y los cultos especiales.
2º ¿Tienen los ancianos y otros de la Iglesia listas de oración y están listos para hablar con la gente acerca de sus necesidades espirituales?
3º ¿Cómo buscamos a los que no han sido evangelizados y a los que no son cristianos?
4º ¿Cómo es que damos la bienvenida a los que nos visitan y a los extranjeros que llegan a nuestros servicios?
5º ¿En qué grado alcanzamos nuevas personas a través de nuestra Escuela Dominical?
6º ¿Hay llamamientos en los cultos para la consagración y para seguir a Cristo?

SERIE III. ADORACION

1º ¿Es atractivo y cómodo nuestro templo y nos reunimos reverentemente?
2º ¿Hay suficiente oportunidad para la participación en diferentes formas?
3º ¿Proveen los mensajes inspiración e instrucción en la fe, así como actuación cristiana?
4º Ya que la oración pública contribuye mucho a la adoración, ¿cómo podemos fortalecer esta parte?
5º ¿Qué contribución da la música al espíritu de adoración?
6º ¿Qué hay para beneficiar a los niños en nuestros cultos?
7º Después del culto, ¿tienen cuidado los Amigos de saludar a todos los presentes, o merecemos la pregunta de Jesús en Mateo 5:47, "Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles?"

SERIE IV. CUIDADO PASTORAL

1º ¿Se da entrenamiento sobre métodos de visitación y sobre cómo suplir las necesidades especiales en nuestra Iglesia?
2º ¿Es sistemática la visitación de parte del pastor, los ancianos y otros a: (a) los miembros; (b) los que asisten; (c) los que no pueden llegar a los cultos; (d) los enfermos; (e) los enlutados; (f) los que tienen dificultados espirituales; (g) los que no han sido evangelizados?
3º ¿Tiene el pastor una oficina adecuada para entrevistas y para estudiar?
4º ¿Cómo cuidamos a los Miembros Asociados? ¿A los que no viven en la comunidad? ¿Cómo preparamos a la gente para la membresía activa?
5º ¿Cómo se efectúan actos como la recepción de nuevos miembros, dedicación de niños y padres, aniversarios especiales, cumpleaños y aniversarios?
6º ¿Con cuánto cuidado se van colocando a los miembros en la obra de la Iglesia?
7º ¿Se dan instrucciones especiales para el hogar cristiano, las devociones privadas y familiares?

SERIE V. NUESTRO IMPACTO EN LA EDUCACION

1º Siendo que nuestro programa educacional incluye la Escuela Dominical, cultos, sociedades de jóvenes y otras organizaciones, ¿cuánto planeamiento hay para acoplar todo en nuestro programa?
2º ¿Son adecuadas las aulas de Escuela Dominical, limpias y ordenadas, con el equipo adecuado según las necesidades, incluyendo mapas y otras ayudas audio visuales, etc.?
3º ¿Proveemos oportunidades para descubrir nuevos maestros y otros líderes de la Iglesia y para su entrenamiento, como clases modelo, cursillos como EDALA (GLASS), nuevas técnicas, etc.?
4º ¿Están los adultos estudiando y renovando sus métodos y actitudes o simplemente siguen en las modalidades a que llegaron hace años y que ya no son eficaces?
5º ¿Proveemos adecuadamente para los jóvenes con grupos para las varias edades, con sus líderes; con una biblioteca a la cual añadimos constantemente los libros que serán de interés y ayuda espiritual; con actividades durante la semana, incluyendo la Escuela Bíblica de Vacaciones?

SERIE VI. MANTENIENDO NUESTROS TESTIMONIOS

1º ¿Por qué medios son presentados nuestros testimonios a los niños? ¿A los jóvenes? ¿A los padres? ¿A otros adultos?
2º Si nuestro testimonio sobresaliente es "El Cristianismo es un modo de vida basado en una relación correcta con Dios, dirigida por el Espíritu de Cristo", ¿cómo lo enfatizamos?
3º ¿Dónde es que nuestra gente está aprendiendo las virtudes de la honestidad, la veracidad y el trabajar a cabalidad cada día para ganarnos honradamente el pan diario? "Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres..." (Col. 3:23).
4º ¿Qué estamos haciendo para promover el bienestar y la igualdad entre las razas?
5º Siendo que todos los hombres han sido hechos a la imagen de Dios, siendo que Jesús enseñó y que su Espíritu dentro de nosotros nos impulsa hacia la paz, ¿qué estamos haciendo para crear la paz y la buena voluntad entre todos los hombres y las naciones? ¿Nos oponemos a la pena de muerte?
6º "O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios y que no sois vuestros?" (Iª Cor. 6:19). ¿Actuamos con templanza en las cosas buenas? ¿Nos abstenemos de las cosas que nos dañan?

SERIE VII. ENSANCHANDO NUESTRAS FRONTERAS

1º Si las Iglesias egoistas gastan 3 dólares ($3.00) de cada cuatro en ellas mismas. ¿Cuál es nuestro percentaje?
2º ¿A dónde va nuestro dinero para obras misioneras? ¿Sostenemos los proyectos que debemos?
3º ¿Cuántos predicadores o líderes tuvimos este año que ampliaron nuestro conocimiento, nuestra visión y nuestro interés en los demás?
4º ¿Ayudamos a nuestra gente, incluyendo a la juventud, a asistir a los campamentos, conferencias, seminarios y otras reuniones?
5º ¿Damos oportunidades a nuestro pastor y le ayudamos para asistir a cursillos, seminarios y otras reuniones?
6º ¿Hay alguna Iglesia Amigos más débil que la nuestra a la que debemos ayudar? ¿Qué más debemos hacer para extender el Reino de Dios aquí en la Tierra?

FIN (regresar al indice) (regresar al indice de literatura)